Economía

Ventas minoristas pyme: cayeron 3,8% en julio y ya acumulan siete meses seguidos en baja

Según el último informe de CAME, el consumo no repunta. Las ventas minoristas de pymes retrocedieron 3,8% en julio frente a igual mes de 2025 y acumulan una contracción del 2,7% en los primeros siete meses del año. El impacto de las tarifas y la pérdida de poder adquisitivo explican la cautela generalizada.

Publicado el 9 de agosto de 2026, 13:40 hs

Las ventas minoristas de las pymes volvieron a caer en julio y ya encadenan siete meses consecutivos de contracción. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el sector registró una baja del 3,8% en comparación con el mismo mes de 2025. Frente a junio, la retracción fue del 2,1%.

En los primeros siete meses del año, las ventas acumulan una caída promedio del 2,7%. El dato confirma lo que se venía anticipando: el consumo no repunta y los argentinos siguen ajustando el gasto ante un escenario de mayor presión sobre los ingresos.

El rol de las tarifas y el poder adquisitivo

El informe de CAME destaca dos factores centrales que explican esta tendencia. Por un lado, el mayor peso de las tarifas de servicios públicos (luz, gas, agua, transporte) sobre el presupuesto familiar. Por el otro, la pérdida de poder adquisitivo que, aunque se moderó en los últimos meses, todavía se siente fuerte en los bolsillos.

“La cautela del consumidor se profundizó”, señala el texto. Muchos hogares optan por postergar compras, buscar precios más bajos o directamente eliminar gastos que antes consideraban habituales. Esto se nota especialmente en rubros como indumentaria, calzado, electrodomésticos y artículos para el hogar.

Qué pasó por rubro

Los sectores más afectados en julio fueron:

  • Electrodomésticos y artículos para el hogar (-6,2%)
  • Indumentaria y textiles (-4,9%)
  • Calzado y marroquinería (-4,1%)
  • Alimentos y bebidas (-2,8%)

En cambio, algunos rubros vinculados a la reparación y el mantenimiento mostraron una performance levemente mejor, aunque sin lograr revertir la tendencia general.

El contexto porteño y bonaerense

En la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, donde se concentra una parte importante de las pymes relevadas, la situación es similar. Los comerciantes consultados coinciden en que el ticket promedio bajó y que los clientes llegan con listas más cortas. “Antes compraban dos o tres prendas; ahora se llevan una y preguntan si hay descuento por pago en efectivo”, relatan.

Esta cautela no es solo de las familias de ingresos medios y bajos. También se percibe en sectores que hasta hace poco mantenían un consumo más estable.

Qué se espera para los próximos meses

Desde CAME advierten que, sin una recuperación clara del poder adquisitivo y con las tarifas que seguirán ajustándose, es poco probable que el consumo repunte en el corto plazo. Algunos analistas creen que la estabilización macroeconómica podría empezar a dar señales positivas recién hacia fin de año, pero por ahora el día a día de las pymes sigue siendo complicado.

Para muchos comercios pequeños, esta racha de siete meses en baja ya empieza a traducirse en stock acumulado, necesidad de financiar las ventas y, en algunos casos, reducción de personal o ajustes en los horarios de atención.

En criollo

La gente no está dejando de comer ni de vestirse, pero está comprando lo justo, buscando ofertas y dejando para más adelante lo que no es indispensable. Y eso, mes tras mes, termina pesando sobre las ventas de las pymes que dependen del consumo interno.

La realidad es más aburrida que las promesas de “rebote inminente”: sin ingresos que acompañen, el consumo no se recupera por arte de magia. Y julio volvió a demostrarlo.

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