Economía

Daniel González: “Vaca Muerta es un regalo del cielo, pero no genera un derrame inmediato”

El economista y prosecretario de ACIPAN analizó la realidad neuquina tras el boom petrolero: sectores que crecen fuerte, comercio que sigue flaco y precios que complican la vida cotidiana.

Publicado el

Persiana baja de un local comercial en una calle de barrio
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El economista Daniel González, prosecretario de la Asociación de Comercio, Industria, Producción y Servicios de Neuquén (ACIPAN), describió con crudeza la situación actual de la provincia ante el desarrollo de Vaca Muerta.

“Es un regalo del cielo, pero no genera un derrame inmediato”, afirmó durante una charla en la que desmenuzó las distintas realidades que conviven en Neuquén: un sector energético en plena expansión, un comercio que no termina de despegar y una estructura de precios que vuelve inviable la vida cotidiana para muchos.

Según González, el boom hidrocarburífero genera una prosperidad muy concentrada. Las empresas de servicios petroleros, la ingeniería especializada y ciertos rubros logísticos viven un momento de alto crecimiento. Sin embargo, ese dinamismo no se traslada de manera automática al resto de la economía local.

“El comercio está flaco”, resumió. Los negocios de cercanía, la hotelería tradicional y buena parte del sector servicios siguen con niveles de actividad por debajo de lo esperado. La razón principal es que gran parte de la mano de obra calificada que llega a trabajar en Vaca Muerta lo hace en modalidad fly in-fly out: llegan, trabajan 14 días y se van. No se radican, no consumen en el comercio local de forma sostenida.

Otro punto que destacó el economista es la distorsión de precios. En Neuquén capital y en las ciudades petroleras los valores de alquileres, comidas, servicios y productos básicos se alinearon rápidamente a los ingresos de los trabajadores petroleros mejor pagos. Eso genera que para el resto de la población —empleados públicos, docentes, jubilados, pequeños comerciantes— la canasta básica se vuelva cada vez más inaccesible.

“Los precios son inviables para gran parte de la gente que vive acá”, señaló González. Esta brecha entre ingresos y costos de vida es uno de los principales problemas que enfrenta la provincia más allá de la producción de petróleo y gas.

El representante de ACIPAN también se refirió a las expectativas que genera el gasoducto Néstor Kirchner y las nuevas inversiones anunciadas. Si bien reconoció que son obras estratégicas, insistió en que sus efectos positivos tardan en sentirse en la economía real. “No es que mañana se llena de trabajo la ciudad. Hay que entender los tiempos de maduración de estas inversiones”.

González planteó que uno de los grandes desafíos pasa por mejorar la integración entre la industria petrolera y el entramado productivo local. Hoy, gran parte de los insumos, servicios de ingeniería avanzada y hasta la comida para los campamentos se sigue trayendo de otras provincias o del exterior.

Para el economista, Vaca Muerta es una oportunidad histórica, pero requiere políticas activas de desarrollo local para que el “regalo del cielo” se transforme en un crecimiento inclusivo y sostenible. De lo contrario, la provincia seguirá mostrando dos realidades paralelas: una de alta rentabilidad y otra de dificultades cotidianas para la mayoría.

En un contexto nacional donde la macroeconomía todavía muestra signos de fragilidad, el caso neuquino sirve como ejemplo de que los recursos naturales, por más abundantes que sean, no garantizan por sí solos el desarrollo equilibrado de un territorio.

← Volver al blog