Economía

Se aceleró la destrucción de empresas: ya se perdieron más de 30.000 durante el gobierno de Milei

Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, en la administración libertaria se cerraron 30.633 compañías. Solo en el último año desaparecieron 15.069, casi la mitad del total.

Publicado el 13 de agosto de 2026, 18:05 hs

Se aceleró la destrucción de empresas: ya se perdieron más de 30.000 durante el gobierno de Milei
Ámbito — Economía

La destrucción de empresas en Argentina se aceleró durante la gestión de Javier Milei. Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), desde diciembre de 2023 se perdieron 30.633 compañías, lo que representa una caída acumulada de casi el 6% del tejido productivo.

Solo en el último año la baja fue de 15.069 unidades productivas, equivalente a un -3,03%. Es decir, casi la mitad de toda la destrucción de empresas del actual gobierno ocurrió en los últimos doce meses. Los números surgen del cruce de altas y bajas de empleadores registrados ante la SRT, una fuente confiable porque está vinculada al pago de las contribuciones por riesgos del trabajo.

El dato cobra relevancia en un contexto donde el Gobierno insiste en que la economía está rebotando y que la recesión quedó atrás. Sin embargo, la cantidad de firmas que cierran persianas sigue en terreno negativo mes a mes, aunque con una leve desaceleración en los últimos registros.

¿Qué explica esta caída?

Economistas consultados coinciden en que el ajuste fiscal drástico, la fuerte contracción del consumo interno y las altas tasas de interés que rigieron durante gran parte del período complicaron especialmente a las PyMEs. El aumento de tarifas de servicios públicos, la devaluación inicial y la caída abrupta del poder adquisitivo terminaron siendo un combo letal para sectores como comercio, construcción, textil e industrias manufactureras de bajo valor agregado.

Desde el sector privado advierten que, si bien la inflación bajó, la actividad no repunta al ritmo necesario para compensar las pérdidas. Muchas empresas que sobrevivieron lo hicieron achicando personal o pasando a la informalidad, lo que no se refleja del todo en los registros formales de la SRT.

El impacto en el empleo y las provincias

La pérdida de empresas no es solo un número contable: cada compañía que cierra implica puestos de trabajo que desaparecen. Aunque el Gobierno celebra la creación de empleo registrado en algunos meses puntuales, la tendencia general del último año y medio muestra una destrucción neta de empresas que supera con creces las nuevas altas.

Las provincias más afectadas son aquellas con mayor peso de la industria y el comercio minorista, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza. En el interior, donde el tejido productivo es más frágil, el cierre de una fábrica o un comercio de barrio muchas veces no tiene reemplazo.

Perspectivas para el segundo semestre

Desde el oficialismo aseguran que la estabilización macroeconómica sentará las bases para un crecimiento sustentable a partir de 2027. Sin embargo, analistas independientes advierten que la recuperación de la cantidad de empresas activas puede demorar más de lo esperado. La recomposición del salario real y el acceso al crédito productivo aparecen como condiciones indispensables para que las PyMEs vuelvan a invertir y contratar.

Por ahora, el saldo sigue siendo negativo. Más de 30.000 empresas menos en menos de tres años no es un detalle estadístico: es un cambio estructural en el mapa productivo argentino que tardará en revertirse.

La realidad es más cruda de lo que muestran los titulares optimistas. Mientras se celebra la baja de la inflación, el tejido empresarial sigue sangrando. Saber cuántas empresas se perdieron durante este gobierno no es solo una cuestión de números: es entender el costo real que está pagando la economía real.

← Volver al blog