José Luis Daza: “Vamos a llegar a 2027 con u$s20.000 millones más de reservas”
La mano derecha de Luis Caputo anticipó que el año que viene el Gobierno contará con mejores cuentas externas y fiscales, inflación en baja y actividad económica en crecimiento.
El secretario de Finanzas, José Luis Daza, aseguró que el Gobierno nacional llegará a 2027 “en condiciones diferentes” a las de 2025, con alrededor de 20.000 millones de dólares más de reservas internacionales y una economía en mejor pie.
Daza, considerado la mano derecha del ministro de Economía, Luis Caputo, dio estas proyecciones en una charla con inversores y analistas. Según sus palabras, el próximo año se verá una combinación de cuentas externas más sólidas, un resultado fiscal favorable, inflación en descenso y actividad económica en crecimiento.
“Vamos a llegar a 2027 en condiciones diferentes a las de 2025, con u$s20.000 millones más de reservas”, afirmó el funcionario. Esta mejora en las reservas sería clave para estabilizar el mercado cambiario y reducir las presiones sobre el dólar.
El pronóstico se enmarca en un contexto donde el equipo económico busca consolidar la desaceleración inflacionaria que se viene registrando. Aunque los números de inflación mensual siguen siendo elevados para estándares regionales, la tendencia a la baja es clara y el Gobierno confía en que se profundice durante 2027.
En materia fiscal, Daza destacó que se mantendrá el superávit primario, uno de los pilares del actual programa económico. La meta es sostener el equilibrio de las cuentas públicas sin recurrir a emisión monetaria, lo que ayudaría a anclar las expectativas de inflación.
Respecto de la actividad económica, el secretario de Finanzas anticipó que el crecimiento se consolidará el año próximo luego de la fuerte contracción registrada en 2024 y la tímida recuperación de 2025 y 2026. Sectores como la agroindustria, la energía y la minería serían los principales impulsores.
Las mejores cuentas externas vendrían de la mano de un superávit comercial sostenido, mayores ingresos por exportaciones de litio y cobre, y una gradual normalización del flujo de divisas del campo. Todo esto permitiría acumular reservas sin necesidad de depender tanto de la ayuda del FMI u otros organismos.
Desde el punto de vista porteño, estas proyecciones suenan ambiciosas pero coherentes con el relato oficial. El desafío pasa por si la recesión no se extiende más de lo previsto y si la inflación cede lo suficiente como para que la gente vuelva a consumir y las pymes recuperen margen.
El anuncio llega en un momento donde el mercado sigue con atención cada señal del equipo económico. Los bonos soberanos y el riesgo país reaccionaron positivamente a las declaraciones, aunque con cautela: nadie espera que el camino sea lineal.
Para las startups y las pequeñas empresas tecnológicas que operan en Buenos Aires, un escenario de mayor estabilidad cambiaria y reservas más holgadas podría significar menos restricciones para importar insumos, acceder a dólares para pagos al exterior y, eventualmente, una baja en las tasas de interés que permita financiar crecimiento.
Daza evitó dar cifras concretas de inflación o crecimiento para 2027, pero dejó claro que el Gobierno cree que el ajuste ya está hecho y que ahora viene la etapa de cosechar los frutos. Queda por ver si la realidad acompaña estas expectativas o si, como ha ocurrido otras veces, surgen imprevistos que obligan a recalibrar el rumbo.
Lo cierto es que, según el número dos de Caputo, Argentina encara 2027 con una posición externa y fiscal más robusta que la actual. Si se cumple, sería un punto de inflexión importante después de años de volatilidad.