Reservas: sigue el déficit en servicios, pero mejoraron las cuentas en mayo
El intercambio de servicios con el exterior sigue en rojo, aunque muestra una clara recuperación frente a los números récord negativos del 2024. Los pagos de intereses y dividendos comienzan a tener mayor peso en la balanza.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió esta semana los datos de la balanza de pagos correspondiente a mayo. El resultado confirma una tendencia que se viene observando desde hace varios meses: el sector servicios sigue arrojando un saldo negativo, aunque la magnitud de ese déficit se reduce de manera notoria respecto a los niveles del año pasado.
En criollo, seguimos gastando más dólares en servicios del exterior de los que ingresan, pero la sangría es bastante menor. Según los números oficiales, el déficit en servicios fue de 312 millones de dólares en mayo, lo que representa una mejora sustancial frente a los más de 800 millones mensuales que se registraban en promedio durante 2024.
Por qué sigue en rojo
El rubro que más explica este déficit persistente son los pagos de intereses y dividendos a inversores extranjeros. Este concepto ya supera ampliamente al tradicional déficit en viajes y turismo (que, por otra parte, también se viene achicando). Los compromisos financieros con el exterior se están convirtiendo en el principal factor de presión sobre las cuentas de servicios.
Esto no es un dato menor. Mientras el gobierno celebra la acumulación de reservas, una parte importante de esa mejora en las cuentas externas se explica por la postergación o reestructuración de pagos, más que por un boom genuino de exportaciones de servicios.
La recuperación, aunque tímida
La buena noticia es que la brecha se está cerrando. Expertos consultados coinciden en que varios factores ayudan: la menor salida de divisas por turismo (el famoso “dólar Qatar” ya no es lo que era), una leve recuperación de las exportaciones de servicios empresariales y, sobre todo, una mayor disciplina fiscal que reduce la necesidad de endeudamiento externo.
Sin embargo, los analistas advierten que esta mejora puede ser transitoria. Si el pago de intereses vuelve a normalizarse en los próximos trimestres, el déficit en servicios podría volver a ampliarse rápidamente.
¿Qué significa esto para las reservas?
El Banco Central sigue comprando dólares en el MULC, pero una parte importante de esa acumulación de reservas se destina luego a atender compromisos externos. En otras palabras: entran dólares por el comercio, pero una porción importante se va por el canal financiero y de servicios.
“La sostenibilidad de las reservas depende cada vez más de cómo evolucionen los flujos de capital y los pagos de deuda”, explicó un economista del sector privado que prefirió no ser nombrado.
Desde el Ministerio de Economía destacan que el superávit comercial sigue siendo sólido y que el déficit en servicios es “gestionable”. Pero en el mercado financiero miran con atención el dato: si el rojo en servicios se estabiliza en torno a los 300-400 millones mensuales, el Banco Central podría seguir acumulando reservas netas sin demasiada presión.
El contexto más amplio
Este comportamiento de la balanza de servicios se da en un contexto de tipo de cambio real relativamente alto (el dólar está “barato” en términos reales) y de una economía que recién empieza a mostrar signos de reactivación. La combinación de estos factores explica por qué el turismo emisivo cayó tanto y por qué algunas empresas de servicios están pudiendo exportar más.
La realidad es más aburrida de lo que muchos títulos sensacionalistas quieren mostrar: no hay un milagro en las cuentas externas, pero tampoco estamos ante un desastre. Hay una mejora gradual, con claroscuros.
Lo que sí parece claro es que, de ahora en más, los pagos de intereses y dividendos van a ser el factor determinante. Si la economía logra crecer sin aumentar demasiado la deuda externa, el déficit en servicios podría seguir reduciéndose. Si no, volveremos a ver números más parecidos a los del año pasado.
Por ahora, el balance es positivo pero frágil. Seguir acumulando reservas sigue siendo la prioridad del equipo económico, y el comportamiento de los servicios será una de las variables a mirar con lupa en los próximos meses.