Orlando Ferreres anticipa mayor dolarización y ata el futuro económico al respaldo político
El mentor económico de Javier Milei advirtió que los ahorristas ya están comprando dólares ante un tipo de cambio que perciben barato y comparó la situación actual con la tablita de Martínez de Hoz. Todo depende del apoyo político que tenga el gobierno.
El economista Orlando Ferreres, uno de los referentes que Javier Milei suele mencionar como inspiración, anticipó una profundización de la dolarización informal en la Argentina y dejó en claro que el éxito del plan económico depende del respaldo político que consiga el gobierno.
En una entrevista reciente, Ferreres sostuvo que los ahorristas ya comenzaron a refugiarse en el dólar ante la percepción de que el tipo de cambio está “barato”. Según sus palabras, este comportamiento se asemeja al que se vivió durante la famosa “tablita” cambiaria de José Alfredo Martínez de Hoz en la dictadura, cuando el dólar se atrasaba de manera programada.
“Los ahorristas están viendo que el tipo de cambio está barato y ya empezaron a dolarizarse”, afirmó el economista. Para Ferreres, esta tendencia no es especulativa sino una respuesta lógica a la política cambiaria actual, que mantiene un crawling peg del 2% mensual mientras la inflación, aunque en baja, sigue siendo alta.
La dolarización como refugio natural
Ferreres no habló de dolarización oficial (la que Milei prometió en campaña), sino de la que ocurre de facto: mayor tenencia de dólares por parte de particulares y empresas. Según su visión, mientras el gobierno mantenga el ancla cambiaria como principal herramienta antiinflacionaria, los agentes económicos van a seguir protegiéndose en la moneda estadounidense.
El paralelismo con la tablita de Martínez de Hoz es fuerte. En aquella época, el atraso cambiario generado por la devaluación programada terminó en un desequilibrio brutal que derivó en la crisis de 1981. Ferreres advierte que, sin correcciones oportunas, algo similar podría ocurrir si no se logra bajar la inflación de manera más acelerada.
El rol clave del respaldo político
Uno de los puntos más destacados del análisis de Ferreres es que el futuro económico del gobierno de Milei está atado al respaldo político. “Sin apoyo político, el programa económico no se sostiene”, resumió. En criollo: aunque el equipo económico tenga las ideas claras, sin mayorías en el Congreso y sin gobernadores alineados, las reformas estructurales (fiscales, previsionales, laborales) se traban y el plan pierde credibilidad.
Este punto es central porque el propio Milei ha reconocido que su principal limitación es la falta de bancada propia. Hasta ahora, el gobierno avanzó con decretos y con una Ley Bases recortada, pero las grandes reformas siguen pendientes.
¿Qué significa esto para los argentinos?
Para el ciudadano común, el mensaje es claro: la dolarización informal ya está en marcha. Aquellos que pueden, están comprando dólares o guardando parte de sus ahorros en moneda dura. Ferreres no lo presenta como una recomendación, sino como una descripción de lo que ya está ocurriendo.
Al mismo tiempo, deja una advertencia al gobierno: si no consigue ampliar su base de apoyo político, el sendero de estabilización puede complicarse. La inflación bajó, la brecha cambiaria se redujo y las reservas mejoraron, pero la sociedad sigue golpeada por la recesión y el ajuste fiscal.
La herencia de los referentes liberales
Ferreres forma parte de esa generación de economistas que Milei reivindica: aquellos que advirtieron durante décadas sobre los peligros del populismo fiscal y la emisión monetaria. Su mirada, por lo tanto, no es la de un crítico opositor sino la de alguien que quiere que el experimento liberal funcione.
Sin embargo, su diagnóstico es crudo: sin política (en el sentido de construcción de consensos), la mejor economía del mundo no alcanza. La dolarización, en sus distintas formas, sigue siendo el refugio natural de los argentinos ante la mínima duda sobre la sostenibilidad del programa.
La realidad es más compleja que las promesas de campaña. Milei llegó prometiendo dolarización oficial y eliminación del Banco Central. Hoy el gobierno habla de “competencia de monedas” y un BCRA que se va achicando de a poco. Ferreres parece estar diciendo que, mientras tanto, la gente ya votó con sus billeteras: el dólar sigue siendo el rey.