Morosidad en fintech: más de la mitad de los usuarios con solo créditos digitales están en atraso
Un dato preocupante revela que más del 50% de las personas que acceden exclusivamente a financiamiento de fintechs registra atrasos en los pagos. La morosidad crece especialmente entre jóvenes, familias y quienes tienen menos acceso al sistema bancario tradicional.
La morosidad en el sistema financiero argentino no para de crecer y uno de los segmentos más afectados es el de las fintech. Según datos del mercado, más del 50% de las personas que solo tienen créditos con plataformas digitales registra atrasos en los pagos.
Este número es significativamente más alto que el que se observa en el sistema bancario tradicional y genera preocupación tanto en reguladores como en las propias empresas de tecnología financiera. El dato cobra especial relevancia en un contexto de alta inflación, caída del poder adquisitivo y aumento de la demanda de crédito rápido y sin tantos requisitos.
¿Quiénes son los más afectados?
La morosidad se concentra particularmente en tres grupos: familias con ingresos medios-bajos, jóvenes entre 18 y 35 años y personas que históricamente tuvieron dificultades para acceder a créditos bancarios. Para muchos de ellos, las fintech representan la única puerta de entrada al financiamiento.
"Cuando el banco te dice que no, la app te dice que sí en dos minutos", resume un usuario típico de estas plataformas. El problema aparece después, cuando la cuota se vuelve impagable en un escenario económico inestable.
Por qué las fintech tienen tasas de atraso más altas
Las fintech suelen aprobar créditos con procesos de scoring más ágiles y basados en datos alternativos (historial de movimientos en cuentas, score en apps, comportamiento digital). Esto permite incluir a personas que los bancos tradicionales dejan afuera, pero también implica un riesgo crediticio mayor.
Además, muchos usuarios combinan varios préstamos de distintas plataformas, lo que genera una sobrecarga de deuda que termina derivando en atrasos. La facilidad de acceso se transforma, en muchos casos, en sobreendeudamiento.
El contexto económico no ayuda
Con una inflación que sigue presionando los salarios y un mercado laboral cada vez más precarizado, mantener al día las obligaciones financieras se vuelve una tarea compleja. Muchos de los que acceden a estos créditos lo hacen para cubrir necesidades básicas o para pagar otras deudas, lo que genera un círculo difícil de romper.
Los especialistas señalan que la morosidad no es solo un problema de "falta de responsabilidad" de los usuarios, sino una combinación de factores: ingresos volátiles, falta de educación financiera y condiciones macroeconómicas adversas.
¿Qué están haciendo las fintech?
Ante el aumento de la morosidad, varias plataformas están ajustando sus políticas: reducen montos de crédito a nuevos usuarios, endurecen los requisitos de aprobación y mejoran sus sistemas de recordatorios y renegociación de deuda. Algunas incluso están empezando a derivar más casos a cobranzas judiciales.
Sin embargo, endurecer demasiado el crédito podría dejar nuevamente afuera a quienes más lo necesitan. El desafío es encontrar un equilibrio entre inclusión financiera y sostenibilidad del negocio.
La importancia de la educación financiera
Más allá de los números, el dato alerta sobre la necesidad de mejorar la educación financiera en la población, especialmente entre los más jóvenes. Entender cómo funcionan los intereses, los plazos y el impacto de los atrasos en el historial crediticio es clave para evitar caer en estos círculos.
Mientras tanto, si estás usando créditos de fintech, la recomendación de los expertos es clara: no tomes más deuda para pagar deuda anterior y priorizá siempre las obligaciones con tasas más altas. En un escenario económico complejo, la prevención sigue siendo la mejor herramienta.