Economía

Morosidad en familias: el BCRA confirmó récord del 15% en préstamos personales

El Banco Central reportó que la mora en créditos a hogares alcanzó un nuevo pico en abril, impulsada por préstamos personales. A nivel general, la morosidad subió al 7,3%, con fuerte impacto en las familias.

Publicado el 28 de junio de 2026, 20:10 hs

Gráfico de morosidad bancaria en Argentina con curva ascendente en rojo

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó lo que muchos ya venían sintiendo en el bolsillo: la morosidad de las familias sigue escalando y marcó un nuevo récord en los préstamos personales, que rozó el 15% en abril.

Según los datos del informe de deudores del sistema financiero, la mora agregada del sector privado trepó al 7,3% en abril. De ese total, las familias explican gran parte del problema: su tasa de mora alcanzó el 12,1%, mientras que en las empresas se ubicó en 3,3%. En ambos casos, el deterioro es tanto mensual como interanual.

El foco en los préstamos personales

Donde el golpe se siente con más fuerza es en los préstamos personales. La mora en este segmento para hogares se acercó al 15%, un nivel que no se veía desde hace varios años. Este tipo de crédito es el que más usan las familias para cubrir gastos corrientes, desde la compra de electrodomésticos hasta el pago de servicios o emergencias.

El dato no sorprende del todo. Con la inflación todavía alta (aunque en baja), los salarios reales que recién empiezan a recuperarse y las tasas de interés que, aunque bajaron, siguen siendo elevadas para el bolsillo de la mayoría, cada vez más familias tienen dificultades para cumplir con las cuotas.

¿Qué está pasando con las empresas?

En el caso de las compañías, la mora también subió pero se mantiene en niveles mucho más manejables (3,3%). Esto refleja que las empresas, especialmente las más grandes, lograron reacomodarse mejor al nuevo esquema económico. Sin embargo, el aumento interanual indica que el estrés también llega al sector productivo, sobre todo en pymes que dependen del consumo interno.

Contexto y qué significa para la gente

Este récord de morosidad se da en un escenario donde el crédito al sector privado viene recuperándose lentamente después de la fuerte contracción de 2023 y principios de 2024. El BCRA viene bajando las tasas, lo que en teoría debería alentar el préstamo, pero la capacidad real de pago de las familias parece estar llegando a un límite.

En criollo: mucha gente está pidiendo plata para llegar a fin de mes y después no puede pagar. Eso no es inversión, es supervivencia financiera. Y cuando se generaliza, termina afectando la oferta de crédito futuro (los bancos se ponen más restrictivos) y la economía en general.

Desde el punto de vista macro, el aumento de la morosidad es una señal de alerta para el Gobierno. Si bien la estabilización de algunos indicadores económicos es real, el costo social se está manifestando en las carteras de los bancos. Las familias están usando el plástico y los préstamos como colchón, pero ese colchón se está desgastando.

¿Qué puede pasar de acá en adelante?

Los analistas esperan que, si la inflación sigue bajando y los salarios reales se recuperan de forma sostenida, la mora pueda estabilizarse en los próximos meses. Pero el camino no es automático. Todo depende de cómo evolucione el consumo, el empleo y la confianza de la gente.

Mientras tanto, si tenés deudas, la recomendación de siempre (y más ahora): tratar de refinanciar a tasas más bajas si es posible, priorizar las deudas más caras y evitar tomar nuevo crédito para pagar el anterior. La morosidad no es solo un número del BCRA, es la realidad de millones de hogares que están haciendo malabares con el dinero.

El récord de 15% en préstamos personales es una foto clara de la presión que está soportando el bolsillo de la clase media y media-baja. Ojalá sea el pico y no el comienzo de algo peor.

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