Economía

México y EE.UU. cierran tercera ronda del T-MEC sin acuerdos y postergan negociaciones

Los equipos negociadores de México y Estados Unidos finalizaron tres días de conversaciones sin avances concretos en reglas de origen, agricultura, sector automotriz y acero. La cuarta ronda se realizará en septiembre.

Publicado el 24 de julio de 2026, 12:05 hs

Funcionarios de México y Estados Unidos sentados en una mesa de negociaciones comerciales
Ámbito — Economía

Las delegaciones de México y Estados Unidos concluyeron este jueves la tercera ronda de negociaciones comerciales para revisar el T-MEC (Tratado México-Estados Unidos-Canadá) sin lograr acuerdos concretos en ninguno de los temas principales discutidos.

Las conversaciones, que se extendieron entre el martes y el jueves en la Ciudad de México, abordaron reglas de origen, agricultura, el sector automotriz y disposiciones relacionadas con el acero. Según fuentes oficiales, ambas partes expusieron sus posiciones pero no llegaron a cerrar ningún capítulo.

"Las discusiones fueron constructivas, pero seguimos necesitando más tiempo para alinear intereses", indicó un vocero de la Secretaría de Economía mexicana al término de la reunión. Del lado estadounidense, la Oficina del Representante Comercial (USTR) emitió un comunicado similar, destacando que "se avanzó en el entendimiento mutuo" aunque sin precisiones sobre avances tangibles.

¿Qué se discutió exactamente?

Los puntos más conflictivos giraron en torno a las reglas de origen del sector automotriz, donde Estados Unidos busca endurecer los requisitos de contenido regional y salarial para que más producción se quede en Norteamérica y no migre a Asia. México, por su parte, defiende que los estándares actuales ya son exigentes y que modificaciones abruptas podrían afectar la competitividad de su industria.

En agricultura, los temas incluyeron el acceso a mercados, barreras fitosanitarias y el uso de biotecnología. El acero también fue un capítulo sensible: Washington quiere limitar las importaciones de acero mexicano que eventualmente provenga de terceros países mediante dumping.

La falta de acuerdos no sorprende a los analistas. Este tipo de revisiones del T-MEC suelen ser complejas y requieren varias rondas. La próxima está prevista para la primera quincena de septiembre, aunque aún no se confirmó la sede.

Impacto en Argentina y la región

Aunque Argentina no es parte directa del tratado, los resultados del T-MEC afectan el tablero comercial de toda América Latina. Brasil, Chile y nuestro país observan con atención cómo evolucionan las reglas de origen y las cadenas de suministro regionales, ya que cualquier endurecimiento podría redireccionar inversiones que de otro modo podrían llegar a la región.

En el caso argentino, el sector automotriz (principalmente las terminales de Córdoba y Buenos Aires) y el agro (soja, maíz, carne) tienen interés indirecto: un T-MEC más proteccionista podría abrir o cerrar oportunidades de exportación a México, que sigue siendo un socio comercial relevante.

"Cuando Norteamérica se cierra, los países de la Alianza del Pacífico y el Mercosur terminan compitiendo por los mismos espacios en Asia y Europa", explicó un economista consultado por El Insignia.

Próximos pasos

Ambas delegaciones acordaron mantener canales de comunicación abiertos durante las próximas semanas para intentar acercar posiciones antes de la cuarta ronda. Fuentes cercanas a las negociaciones indican que el capítulo automotriz será el más difícil de destrabar, seguido de las reglas sobre acero y aluminio.

El T-MEC, que reemplazó al TLCAN en 2020, incluye una cláusula de revisión cada seis años. Esta ronda forma parte de esa revisión periódica y busca actualizar el acuerdo a la luz de cambios geopolíticos, la irrupción de China en las cadenas globales de valor y las nuevas tecnologías.

Mientras tanto, empresas mexicanas y estadounidenses con operaciones binacionales ya empiezan a sentir incertidumbre. Varios grupos industriales pidieron a sus gobiernos acelerar las negociaciones para evitar demoras que afecten inversiones planificadas para 2025 y 2026.

La ausencia de Canadá en esta tercera ronda también llamó la atención. Ottawa participará activamente en la próxima reunión, según confirmaron fuentes diplomáticas.

En criollo: no hay drama inmediato, pero tampoco hay motivo para festejar. Seguirán negociando hasta que el peso político de cada sector (y las elecciones en EE.UU.) obligue a cerrar un acuerdo. Mientras tanto, las empresas que operan bajo el paraguas del T-MEC tendrán que seguir esperando definiciones claras.

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