Luis Caputo: “No hay que confundir la empatía con las políticas públicas”
El ministro de Economía afirmó que la morosidad familiar debe resolverse entre deudores y bancos, y que el Estado no intervendrá. Anticipó medidas para ampliar el crédito en dólares y las hipotecas UVA.
El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió este jueves a la creciente morosidad en las familias argentinas y fue claro: “No hay que confundir la empatía con las políticas públicas”.
En declaraciones recogidas por varios medios, Caputo sostuvo que la solución a los deudores que no pueden pagar sus créditos debe surgir del diálogo entre las partes privadas involucradas y no de intervenciones estatales. “Los bancos ya empezaron a refinanciar las deudas”, aseguró, marcando que el sector financiero está respondiendo sin necesidad de que el Gobierno imponga condiciones.
La frase del funcionario llega en medio de un aumento de la morosidad que se viene registrando desde hace meses, impulsado por la alta inflación acumulada en los últimos años, la caída del poder adquisitivo y las tasas de interés que, aunque bajaron, todavía pesan en los balances familiares. Según datos del Banco Central, el nivel de incumplimiento en préstamos personales y tarjetas viene subiendo de forma sostenida.
Caputo insistió en que el rol del Estado no es condonar deudas ni forzar reestructuraciones masivas. “La empatía es válida, pero las políticas públicas tienen que ser sustentables”, completó, en una línea que coincide con el discurso de disciplina fiscal que el Ejecutivo mantiene desde diciembre de 2023.
Al mismo tiempo, el ministro adelantó que el Gobierno trabaja en cambios regulatorios para ampliar el crédito en dólares y facilitar el acceso a las hipotecas. El objetivo es destrabar el mercado inmobiliario, que sigue prácticamente congelado, y dar señales de previsibilidad a los inversores y familias que quieren endeudarse a largo plazo.
“Vamos a seguir trabajando para que el crédito vuelva a ser una herramienta de crecimiento y no un problema”, señaló. Fuentes del equipo económico indicaron que se evalúan modificaciones en las normativas del BCRA para que los bancos puedan ofrecer más líneas en moneda extranjera con garantías más flexibles.
La posición de Caputo genera divisiones. Mientras que en el sector financiero celebran la defensa de los contratos privados, en organizaciones de consumidores y algunos sectores políticos se critica la falta de medidas concretas para aliviar a las familias que quedaron atrapadas por la devaluación y la inflación. En redes, el debate ya se polarizó entre quienes lo acusan de “falta de empatía” y quienes lo defienden por “responsabilidad macroeconómica”.
Desde el oficialismo confían en que, si la inflación sigue bajando y la economía se estabiliza, la refinanciación voluntaria de los bancos será suficiente para evitar una crisis mayor de deuda familiar. Por ahora, la pelota queda en la cancha de las entidades financieras y los deudores.