Los tres umbrales clave para sostener el crecimiento según el paper de Milei y Reidel
El Presidente Javier Milei y el Jefe de Gabinete Demian Reidel publicaron un paper que establece los pilares teóricos del plan económico libertario. El documento identifica tres umbrales críticos que el país debe superar para lograr un crecimiento sostenible.
El Presidente Javier Milei y su flamante Jefe de Gabinete, Demian Reidel, acaban de publicar un paper académico que busca dar sustento teórico al rumbo económico del gobierno libertario. El trabajo, que ya circula en círculos especializados, identifica tres umbrales clave que la Argentina debe atravesar para pasar de la mera estabilización a un crecimiento genuino y sostenible.
El documento no es un comunicado de prensa ni un spot de campaña. Es un intento de formalizar, con lenguaje académico, las convicciones que Milei repite desde hace años: que el problema argentino no se resuelve con más gasto, más emisión o más regulaciones, sino con un cambio estructural profundo en las reglas de juego.
Los tres umbrales según Milei y Reidel
El primer umbral es el fiscal. Según los autores, no alcanza con lograr superávit primario. Es necesario un superávit financiero consistente que permita comenzar a reducir la deuda pública de manera creíble. Solo cuando el Estado deja de ser un demandante neto de recursos del mercado se libera crédito para el sector privado. Este punto ya fue cruzado en los primeros meses de gestión, aunque el paper advierte que sostenerlo en el tiempo es la verdadera prueba.
El segundo umbral es el monetario. Milei y Reidel sostienen que la inflación no se derrota solo con anclas nominales temporarias. Se requiere una reforma monetaria profunda que termine con la discrecionalidad del Banco Central y restituya la confianza en la moneda. El documento menciona la dolarización como una de las opciones viables una vez que se hayan saneado las cuentas públicas y se haya acumulado reservas suficientes.
El tercer umbral, y quizá el más complejo, es el estructural. Aquí entran las reformas microeconómicas: apertura comercial, desregulación, reforma laboral, previsional y tributaria. Según los autores, sin cambios que aumenten la productividad y la competencia, el crecimiento será efímero. Este umbral es el que explica por qué tantos planes de estabilización en la historia argentina terminaron en fracaso: se arregló lo macro pero no se tocó lo micro.
El marco teórico libertario
El paper retoma conceptos de la escuela austriaca y de economistas como Milton Friedman y Robert Lucas, pero los adapta al diagnóstico local. Insiste en que el “cortoplacismo” argentino —esa obsesión por resolver el problema de hoy pateando el de mañana— es el principal obstáculo al desarrollo.
“La sostenibilidad del crecimiento requiere que los tres umbrales sean superados de manera secuencial y creíble”, afirman los autores. Si falta uno, el sistema vuelve al equilibrio inestable que caracteriza a la economía argentina desde hace décadas.
¿Qué implica esto para la gestión actual?
En los hechos, el gobierno ya está actuando sobre los dos primeros umbrales. El superávit fiscal se convirtió en mantra y la política monetaria busca reducir la emisión a cero. El desafío ahora es no dormirse en los laureles y avanzar con las reformas que modifican incentivos de largo plazo: la ley de bases, la reforma laboral que se negocia por fuera del Congreso, la simplificación tributaria y la apertura gradual de la economía.
El paper también sirve como respuesta a las críticas que acusan al gobierno de “ajustar sin crecer”. Milei y Reidel argumentan que el crecimiento sin bases sólidas es ilusorio y que el orden macro es condición necesaria —aunque no suficiente— para que la inversión privada vuelva.
Las dudas que quedan abiertas
El documento es claro en los diagnósticos pero, como todo paper académico, deja preguntas sin responder del todo. ¿En qué momento exacto se considera superado cada umbral? ¿Qué indicadores concretos van a usar para evaluar el progreso? ¿Cómo se gestiona la tensión política que generan las reformas estructurales en un país con alta conflictividad social?
Además, el timing importa. La Argentina tiene elecciones de medio término en 2025. Si el crecimiento no se siente en el bolsillo de la gente para entonces, la sostenibilidad política del plan puede verse amenazada antes de que se complete la travesía de los tres umbrales.
El trabajo de Milei y Reidel no es un manual de instrucciones. Es un marco conceptual. Sirve para entender por qué el gobierno hace lo que hace y hacia dónde pretende ir. Ahora falta ver si la realidad acompaña la teoría. En la Argentina, esa siempre fue la parte más difícil.