La UE exige a EEUU cumplir con el acuerdo comercial tras amenazas de Trump a España
El portavoz de la Comisión Europea pidió a Washington respetar los términos del acuerdo comercial bilateral después de que Donald Trump calificara a España como "socio terrible" en la OTAN y pidiera cortar el diálogo. Bruselas busca bajar la tensión y defender sus intereses económicos.
La Unión Europea salió al cruce de las declaraciones de Donald Trump contra España y dejó en claro que espera que Estados Unidos cumpla con los compromisos del acuerdo comercial bilateral, más allá de las tensiones políticas y de defensa.
El portavoz de la Comisión Europea, Eric Mamer, intentó poner paños fríos a las fuertes palabras del presidente electo estadounidense, quien en las últimas horas calificó a Madrid de "socio terrible" en la OTAN e instó a cortar el diálogo con el gobierno español. "Nuestra relación comercial con Estados Unidos se rige por acuerdos específicos que ambas partes hemos firmado y que deben respetarse", señaló Mamer en una conferencia de prensa en Bruselas.
El trasfondo de la tensión
Las declaraciones de Trump se produjeron en el marco de una entrevista donde criticó el gasto de los países europeos en defensa y apuntó especialmente contra España, acusándola de no cumplir con los compromisos de la OTAN. El magnate republicano incluso sugirió revisar las relaciones bilaterales con países que, según él, "no pagan lo que les corresponde".
Desde la UE ven estas declaraciones como parte de una estrategia negociadora dura de cara a su regreso a la Casa Blanca en enero. Sin embargo, no están dispuestos a aceptar que las tensiones en el plano militar y de seguridad afecten los acuerdos comerciales vigentes.
Qué dice el acuerdo comercial
El acuerdo comercial entre la UE y EEUU, renovado en 2021 tras años de tensiones durante el primer mandato de Trump, incluye la eliminación de aranceles en varios sectores clave como el acero, el aluminio y productos agrícolas selectos. También establece mecanismos de resolución de disputas que la Comisión Europea está dispuesta a activar si Washington decide unilateralmente modificar las condiciones.
"Esperamos que Estados Unidos mantenga su compromiso con el marco comercial multilateral y bilateral que hemos construido juntos", insistió Mamer. Fuentes comunitarias indicaron que la UE ya está preparando escenarios alternativos en caso de que la nueva administración estadounidense imponga aranceles generalizados, una medida que Trump ya utilizó en su anterior mandato.
Impacto en España y la economía europea
España, como uno de los países más expuestos dentro de la UE a las exportaciones hacia Estados Unidos (especialmente en sectores como el automotriz, el farmacéutico y el agroalimentario), observa con preocupación el posible endurecimiento de las relaciones. El gobierno español ha mantenido un perfil bajo, pero fuentes del Ministerio de Economía confirmaron que se está coordinando con Bruselas para defender los intereses nacionales.
La Comisión Europea estima que un aumento de aranceles por parte de EEUU podría costarle a la economía europea entre 0,3 y 0,5 puntos del PBI, según un informe interno al que accedió El Insignia. En el caso de España, el impacto podría ser mayor en regiones con fuerte presencia exportadora como Cataluña, el País Vasco y Andalucía.
Bruselas busca desescalar
Más allá de las palabras firmes sobre el comercio, el tono de la Comisión Europea fue conciliador. "Tenemos una relación transatlántica profunda y de décadas que va más allá de un gobierno u otro", señaló Mamer, en lo que se interpreta como un intento de separar las críticas de Trump a la OTAN de las negociaciones comerciales.
Analistas coinciden en que la UE intentará negociar desde una posición de unidad, evitando que cada país europeo busque acuerdos bilaterales con Washington, una táctica que Trump ya utilizó con éxito durante su primer mandato.
Qué puede pasar en los próximos meses
Con la asunción de Trump el 20 de enero, se espera que las tensiones comerciales se trasladen rápidamente a la mesa de negociaciones. La UE ya tiene listo un paquete de medidas de represalia en caso de que se impongan aranceles al acero europeo o a otros productos sensibles, similar al que aplicó en 2018.
Por ahora, el mensaje desde Bruselas es claro: el acuerdo comercial está vigente y debe cumplirse. Las críticas a España por su rol en la OTAN, si bien se toman en serio, no modificarán la posición europea en materia económica.
La pelota ahora está del lado de la nueva administración estadounidense. Y en una economía global cada vez más interconectada, tanto Europa como Estados Unidos saben que una guerra comercial no beneficia a ninguno de los dos lados del Atlántico.