Economía

La inflación mayorista se moderó al 2,5% en mayo pero acumuló 34% en un año

Tras el pico de abril por la crisis en Medio Oriente, los precios al por mayor subieron 2,5% en mayo. La energía, los químicos y los derivados del petróleo siguen liderando las subas, mientras el acumulado interanual se mantiene elevado.

Publicado el 28 de junio de 2026, 13:30 hs

Gráfico de evolución de la inflación mayorista mensual en Argentina con barras azules y rojas

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Nivel Mayorista (IPM) avanzó 2,5% en mayo, lo que representa una clara desaceleración respecto al 4,8% registrado en abril, cuando el conflicto en Medio Oriente disparó los valores de la energía y los combustibles.

Este dato confirma que la tendencia de moderación que se venía observando en los precios minoristas también se replica, aunque con matices, en el segmento mayorista. Sin embargo, el acumulado de los últimos 12 meses se ubica en 34,3%, una cifra que sigue reflejando las presiones inflacionarias heredadas y los ajustes pendientes en tarifas y regulados.

Qué rubros explican la suba

Según el informe oficial, tres grandes grupos concentraron gran parte del incremento:

  • Energía eléctrica: volvió a ser uno de los principales impulsores, con subas que superaron el promedio general.
  • Productos químicos: afectados por costos de insumos importados y variaciones en el tipo de cambio.
  • Derivados del petróleo: el impacto de los precios internacionales del crudo todavía se traslada a naftas, gasoil y otros derivados.

Estos tres rubros explican más de la mitad del aumento mensual del IPM, lo que muestra que la moderación todavía es frágil y depende en buena medida de la evolución de los precios de la energía y los commodities.

El contexto más amplio

La desaceleración de mayo se produce en un escenario donde el gobierno viene destacando la baja de la inflación minorista (que en mayo se ubicó en torno al 2,2% según estimaciones privadas). Sin embargo, los precios mayoristas suelen anticipar lo que luego ocurre en góndola, por lo que este 2,5% se lee como una señal mixta: buena porque baja respecto a abril, pero todavía alta si se compara con los objetivos de un dígito mensual que se plantean para fin de año.

Además, el acumulado interanual del 34,3% sigue siendo elevado para los estándares regionales y marca que, aunque se viene bajando la inflación mes a mes, el arrastre de los primeros meses del año (cuando se registraron picos por encima del 8%) todavía pesa fuerte.

Qué significa para las empresas y el consumo

Para las empresas, un IPM que sube 2,5% implica que los costos de reposición de mercadería siguen aumentando, aunque a un ritmo más lento. Esto genera presión sobre los márgenes si no se puede trasladar plenamente al precio final al consumidor.

Desde el lado del consumo, la moderación mayorista es una buena noticia en la medida en que ayuda a contener la inflación minorista en los próximos meses. Sin embargo, la persistencia de subas en energía y combustibles amenaza con seguir alimentando costos logísticos y de producción que, tarde o temprano, terminan impactando en los precios de los alimentos y bienes de consumo masivo.

La clave para los próximos meses pasará por ver si la tendencia de desaceleración se consolida o si algún nuevo shock externo (como una nueva suba del petróleo o un ajuste fuerte en tarifas) vuelve a acelerar el indicador.

En criollo: la inflación mayorista está bajando la velocidad, pero sigue corriendo. Y mientras los rubros regulados y los energéticos sigan liderando las subas, la moderación va a seguir siendo un proceso lento y con sobresaltos.

← Volver al blog