Economía

La city celebra la inflación de junio pero enciende luces amarillas sobre el frente fiscal

Las consultoras coinciden en que la desaceleración de precios refuerza la desinflación, aunque alertan por el incumplimiento de la meta fiscal con el FMI y la elevada mora crediticia.

Publicado el 18 de julio de 2026, 10:35 hs

Analistas financieros en la City porteña revisando datos de inflación y balances fiscales en pantallas
Ámbito — Economía

El dato de inflación de junio, que se ubicó por debajo de las expectativas del mercado, fue recibido con alivio en la City porteña. Las principales consultoras coincidieron en que la tendencia a la baja refuerza el proceso de desinflación iniciado hace varios meses, aunque advirtieron que el frente fiscal sigue siendo una fuente de preocupación.

Según los números que difundió el INDEC, la inflación mensual se ubicó en 2,1%, la cifra más baja desde septiembre de 2023. En términos interanuales, el índice acumula una desaceleración significativa respecto de los picos de 2024. Para las consultoras, esto no es casualidad: responde a una combinación de ancla cambiaria, ajuste fiscal y menor indexación de precios.

"El dato es claramente positivo y muestra que el proceso de desinflación sigue su curso", coincidieron desde Eco Go, Orlando Ferreres y Asociados y LCG. Sin embargo, todas las miradas se volvieron rápidamente hacia el cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional.

El principal foco de alerta es el déficit fiscal. Aunque el gobierno logró superávit primario en los primeros meses del año, los números de junio mostraron un desvío respecto de la trayectoria comprometida. "El incumplimiento de la meta fiscal con el FMI genera dudas sobre la sostenibilidad del programa", señaló un informe de la consultora 1816.

Los analistas advierten que, sin un ajuste adicional, el Gobierno podría tener dificultades para cumplir las metas del segundo semestre. Esto cobra relevancia porque el próximo desembolso del organismo multilateral depende, en buena medida, de que se cumplan esos compromisos.

Otro dato que encendió luces amarillas es el nivel de mora crediticia. Según el BCRA, la morosidad en préstamos personales y tarjetas de crédito alcanzó niveles que no se veían desde la pandemia. "La elevada mora crediticia continúa siendo uno de los principales focos de preocupación", indicó un reporte de Analytica.

Desde el sector bancario explican que el aumento de la mora responde al fuerte ajuste de ingresos reales que sufrieron los hogares en los últimos meses. Aunque la inflación se desacelera, los salarios y jubilaciones todavía corren por detrás. Esto genera más atrasos en los pagos y menor demanda de crédito.

Para las consultoras, el desafío ahora es cómo combinar la continuidad de la desinflación con una recomposición gradual del poder adquisitivo sin que eso implique una relajación fiscal que ponga en riesgo el acuerdo con el FMI.

"El dato de inflación es una buena noticia, pero no alcanza", resumió un analista de Research for Traders. "Sin corrección fiscal y con una mora que no para de subir, el camino hacia la estabilización sigue siendo cuesta arriba".

En las mesas de trading porteñas, el balance del día fue agridulce: festejo por el número de precios, pero cautela ante los riesgos que se acumulan en el frente fiscal y crediticio. El próximo dato de inflación de julio será clave para confirmar si la tendencia se consolida o si estamos ante un mero efecto estacional.

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