Economía

Inflación superó el 2% en julio y acumula casi 20% en siete meses

El IPC de julio volvió a acelerar y cerró por encima del 2%. Las vacaciones de invierno impulsaron los precios mientras la indumentaria fue el único rubro en baja.

Publicado el 13 de agosto de 2026, 17:10 hs

Pantalla con un gráfico de línea ascendente representando inflación

La inflación de julio volvió a superar la barrera del 2% y se ubicó en 2,1%, según los datos que se conocieron este jueves. De esta manera, el IPC acumula un 19,8% en los primeros siete meses del 2026, una cifra que preocupa tanto al Gobierno como a las familias que intentan cerrar las cuentas todos los meses.

Los rubros que más empujaron el índice fueron los vinculados a las vacaciones de invierno. Transporte y turismo, recreación y alimentos fuera del hogar mostraron aumentos por encima del promedio, algo esperable en esta época del año pero que igual impacta fuerte en el bolsillo.

En el otro extremo, las prendas de vestir y el calzado registraron una baja de 1,3%, el único rubro en terreno negativo. Esto se explica por las liquidaciones de temporada y la fuerte competencia en el sector textil, que viene sufriendo desde hace varios meses.

"La realidad es que, más allá de algún repunte puntual, la tendencia general sigue siendo de desaceleración respecto al año pasado, pero el 2% mensual sigue siendo un número alto para cualquier economía", explicó Carolina Méndez, periodista especializada en temas económicos y consumo.

En criollo: aunque el Gobierno celebra que la inflación interanual sigue bajando, el día a día de la gente sigue marcado por aumentos constantes. Alquileres, tarifas y comida siguen siendo los que más duelen.

El acumulado de 19,8% en siete meses pone en jaque las metas oficiales y genera dudas sobre cómo cerrará el año. Economistas privados ya proyectan que 2026 terminará con una inflación anual cercana al 35-40%, siempre y cuando no aparezcan nuevos shocks.

Ahora bien, el dato de julio también muestra que la inflación núcleo (la que excluye precios regulados y estacionales) se ubicó en 1,9%, lo que sugiere que la presión de precios sigue presente incluso quitando los efectos de las vacaciones.

Desde el punto de vista del consumidor porteño, esto significa que el poder de compra sigue erosionándose. Un asado para cuatro personas, un viaje corto de invierno o simplemente la compra del supermercado se encarecen mes a mes, aunque no sea a la velocidad de 2023 o 2024.

El desafío para el segundo semestre es claro: mantener la tendencia a la baja sin que se produzcan rebotes fuertes por ajustes tarifarios o devaluaciones. Mientras tanto, las familias siguen ajustando gastos, postergando compras y buscando ofertas como única herramienta de supervivencia.

La baja en indumentaria es una buena noticia para quien necesita renovar el placard, pero no alcanza a compensar los aumentos en los rubros de mayor peso en la canasta familiar. La inflación, aunque más baja que antes, sigue siendo el principal problema que mencionan los argentinos en todas las encuestas.

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