Economía

Inflación en CABA bajó al 1,8% en junio con alimentos a la baja

La suba de precios en la Ciudad de Buenos Aires quebró la barrera del 2% por primera vez en mucho tiempo. Alimentos registraron una fuerte desaceleración, lo que ayudó a moderar el índice general.

Publicado el 8 de julio de 2026, 12:05 hs

Gráfico de inflación mensual en CABA con barras descendentes y foco en alimentos
Ámbito — Economía

La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró en junio un 1,8%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Se trata de una cifra que rompe con la barrera psicológica del 2% y muestra una clara desaceleración respecto de meses anteriores.

Este dato es especialmente relevante porque la medición de CABA suele anticipar tendencias del índice nacional. Con este 1,8%, el acumulado del primer semestre del año quedó en 16%, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,6%. Son números que, si bien siguen siendo altos en términos históricos, marcan una tendencia a la baja sostenida.

Alimentos, el dato que más alivia

El rubro que más contribuyó a esta moderación fue Alimentos y Bebidas, que tradicionalmente tiene el mayor peso en el índice. En junio mostró una fuerte desaceleración, con subas sensiblemente menores a las de meses previos. Esto es clave porque los alimentos son el principal componente del gasto de los hogares de ingresos medios y bajos.

En criollo: cuando el precio del pan, la carne, la leche o la verdura sube menos, el alivio se siente rápido en el bolsillo. Y eso parece estar ocurriendo.

¿Por qué se desaceleró?

Aunque el INDEC no da explicaciones causales, varios factores coinciden. Por un lado, la estabilización del tipo de cambio y la menor presión sobre los precios de los commodities agrícolas ayudaron. Por otro, la demanda interna sigue relativamente contenida, lo que reduce la capacidad de las empresas para trasladar costos.

También influyó la decisión de varios supermercados de extender promociones y ofertas, especialmente en productos de la canasta básica. No es que los precios bajaron, pero sí que subieron bastante menos.

El resto de los rubros

Vivienda y servicios básicos siguieron aportando presión alcista, aunque a un ritmo menor. Salud y Transporte también mostraron aumentos por encima del promedio, impulsados por ajustes en prepagas y naftas. En cambio, indumentaria y equipamiento para el hogar tuvieron comportamientos más moderados.

Contexto nacional

Este dato de CABA se conoce días antes de que se publique la inflación nacional de junio. Los analistas esperan que el número país también se ubique por debajo del 2%, consolidando así la tendencia de desaceleración que viene mostrando el gobierno desde hace varios meses.

Sin embargo, los economistas advierten que la desaceleración tiene un costo: una actividad económica que sigue muy débil y salarios que, en muchos casos, no recuperan el poder adquisitivo perdido en 2023 y principios de 2024.

Qué significa para los porteños

Para el vecino de CABA, un 1,8% mensual sigue siendo una inflación alta. Pero es notoriamente mejor que el 4%, 5% o 6% que se registraba hace un año. El desafío ahora es que esta tendencia se mantenga sin que se frene demasiado la economía ni se destruyan más empleos.

La realidad es más aburrida: no hay soluciones mágicas. Bajar la inflación requiere tiempo, consistencia en las políticas y, sobre todo, que la gente vuelva a creer que los precios no se van a descontrolar otra vez. Ese cambio de expectativas es lo que más cuesta lograr.

Mientras tanto, en los supermercados de Palermo, Caballito o Villa Urquiza, los porteños siguen mirando los precios con lupa. Y cualquier alivio, por pequeño que sea, se agradece.

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