Industria: estiman una mejora del 1,3% en mayo y un posible cambio de tendencia
La consultora Orlando Ferreres reportó un incremento intermensual del 1,3% en la actividad industrial de mayo, un dato que contrasta con las caídas que mostraron los informes de FIEL y la UIA. El número sugiere que la recesión industrial podría estar llegando a su fin.
La consultora Orlando Ferreres dio a conocer su Estimador Mensual de Actividad Industrial (EMAI) correspondiente a mayo, con un dato que rompe la racha negativa de los últimos meses: un incremento del 1,3% respecto a abril.
Este repunte, aunque modesto, es el primero positivo en varios meses y genera expectativas sobre un posible cambio de tendencia en un sector que viene golpeado por la recesión. Según el informe, la variación interanual sigue siendo negativa (-5,2%), pero el dato mensual es el más relevante para medir el pulso actual de la economía.
El número de Ferreres no coincide con lo que habían anticipado otros informes. Tanto el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) como la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) habían reportado caídas para el mismo período. Esta divergencia entre consultoras es habitual, pero en este caso marca una diferencia clara en la percepción del momento que atraviesa la industria.
"El dato de mayo sugiere que la contracción se estaría moderando y que podríamos estar viendo los primeros signos de estabilización", explicaron desde Orlando Ferreres. El informe destaca que los sectores que más aportaron al repunte fueron aquellos vinculados a la construcción (cemento, hierro) y algunos rubros de bienes de consumo durables que mostraron una leve reactivación.
Sin embargo, los analistas advierten que todavía es prematuro hablar de una recuperación sostenida. La industria argentina acumula una caída de más del 10% en lo que va del año, afectada por la fuerte contracción del consumo interno, altos costos de financiamiento y la licuación de ingresos que provocó la devaluación y la inflación.
Desde el Gobierno celebraron el dato. Fuentes oficiales lo interpretaron como una primera señal de que las medidas de ajuste están empezando a dar resultados en términos de estabilización macroeconómica, lo que eventualmente debería traducirse en mayor actividad.
Economistas independientes son más cautelosos. "Un 1,3% mensual no cambia la foto de una industria que sigue muy deprimida", señaló un analista que prefirió no ser identificado. "Para que haya un cambio de tendencia real necesitamos varios meses consecutivos de crecimiento y, sobre todo, una recuperación del salario real que reactive el consumo".
El sector automotriz, uno de los más relevantes, sigue mostrando números débiles, aunque las exportaciones a Brasil mostraron una leve mejoría. Por el contrario, sectores como el textil y el de calzado continúan en territorio negativo, con caídas superiores al 15% interanual.
Lo que viene será clave. El mes de junio suele ser complicado por la estacionalidad y las vacaciones de invierno, pero si se mantiene la tendencia positiva que muestra el EMAI de Ferreres, podría confirmarse que lo peor de la recesión industrial ya pasó.
Por ahora, el dato sirve al menos para alimentar la esperanza de que la economía real empiece a mostrar signos de vida después de seis meses muy duros. La pregunta que todos se hacen es si este repunte será sostenible o si se tratará de un rebote técnico sin continuidad.