Hipotecas más accesibles: el Gobierno impulsa la securitización de carteras crediticias
El proyecto de desregulación financiera busca facilitar la securitización de carteras para reactivar el crédito hipotecario. Incluye contratos electrónicos, firmas a distancia y prendas sobre activos virtuales.
El Gobierno nacional avanza en una serie de medidas para desregular el sistema financiero con el objetivo principal de reactivar el crédito hipotecario, uno de los sectores más golpeados en los últimos años. Según trascendió, el proyecto incluye un capítulo específico de desregulación de actividades financieras que busca facilitar la securitización de carteras crediticias.
La securitización consiste en convertir un conjunto de créditos (como hipotecas o préstamos personales) en valores negociables que pueden ser comprados por inversores. Al vender estas carteras titulizadas, los bancos liberan capital y pueden otorgar nuevos préstamos. Este mecanismo es clave para dinamizar el mercado inmobiliario, donde el acceso a financiamiento a largo plazo sigue siendo una barrera importante para la mayoría de las familias argentinas.
"Queremos que los bancos no tengan que mantener todos los créditos en su balance hasta el vencimiento", explican fuentes oficiales. De esta forma, se busca que las entidades financieras puedan rotar más rápidamente su cartera y ofrezcan tasas más competitivas en los créditos hipotecarios.
Contratos electrónicos y firmas a distancia
El paquete de desregulación también contempla la implementación plena de contratos electrónicos y la validez de firmas digitales a distancia. Esto representa un salto importante en términos de agilidad y reducción de costos operativos. Hoy, muchos trámites hipotecarios requieren presencia física, escrituras en papel y múltiples visitas a escribanías y registros, lo que encarece y alarga el proceso.
Con los cambios propuestos, un crédito hipotecario podría gestionarse casi por completo de forma digital, desde la preaprobación hasta la firma. Esto no solo beneficiaría a los usuarios en el interior del país, sino que también podría atraer a inversores extranjeros que hoy ven al mercado argentino como excesivamente burocrático.
Prendas sobre activos virtuales
Otro punto novedoso del proyecto es la posibilidad de constituir prendas sobre activos virtuales, como criptomonedas u otros activos digitales. Aunque suena futurista, la idea es modernizar el marco legal para que estos activos puedan servir como garantía en operaciones de crédito.
En un país donde una parte importante de los ahorros se encuentra en dólares o en cripto, permitir que estos activos sean utilizados como colateral podría ampliar significativamente el universo de personas que acceden al crédito. Sin embargo, desde el Banco Central advierten que se deberán establecer límites y requisitos de valuación para evitar riesgos sistémicos.
¿Qué significa esto para el ciudadano común?
Si el proyecto se aprueba, el impacto más concreto sería una potencial baja en las tasas de interés de los créditos hipotecarios. Hoy, un UVA ajustado por inflación sigue siendo riesgoso para muchos, y las tasas fijas en pesos son elevadas. Al permitir que los bancos securiticen y liberen capital, se espera que haya más oferta de crédito y, consecuentemente, condiciones más accesibles.
No obstante, especialistas consultados advierten que la medida por sí sola no resuelve el principal problema del crédito hipotecario argentino: la falta de estabilidad macroeconómica. "Podés tener todos los instrumentos financieros del mundo, pero si la gente no confía en que va a poder pagar la cuota en 20 años, el crédito no despega", señaló un analista del sector.
El capítulo financiero forma parte de un proyecto más amplio de desregulación que el Ejecutivo busca impulsar en las próximas semanas. Fuentes del Ministerio de Economía indican que el objetivo es modernizar un sistema que todavía funciona con normas pensadas para otra época.
Desde el punto de vista de los bancos, la medida es bienvenida. Varios presidentes de entidades financieras vienen reclamando mayor flexibilidad para securitizar carteras y así poder crecer en volumen sin comprometer sus ratios de capital.
El contexto regional
Argentina llega tarde a esta tendencia. En países como Chile, Uruguay o incluso Brasil, la securitización de hipotecas es un instrumento consolidado que representa una parte importante del financiamiento habitacional. En Estados Unidos, el mercado de mortgage-backed securities (MBS) es uno de los más grandes del mundo.
La pregunta que queda flotando es si estas herramientas importadas funcionarán en un contexto de alta inflación crónica e incertidumbre cambiaria. Los próximos meses serán clave para ver si, más allá de los anuncios, el crédito hipotecario vuelve a ser una opción real para los argentinos.