Finalizó la cosecha de soja: 50,1 millones de toneladas y exportaciones por u$s17.500 millones
La producción de soja superó el promedio de los últimos cinco años a pesar de sembrar menos hectáreas. El complejo sojero argentino proyecta ingresos netos por exportaciones de hasta 17.500 millones de dólares, aunque las ventas actuales están por debajo de la campaña anterior.
La cosecha de soja 2024/25 ya es un hecho. Según los últimos datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción totalizó 50,1 millones de toneladas, un volumen que supera el promedio de los últimos cinco años a pesar de que la superficie sembrada fue menor que en campañas anteriores.
El rendimiento promedio nacional se ubicó por encima del histórico, lo que compensó con creces la reducción de área. Este resultado se explica principalmente por las mejores condiciones climáticas que acompañaron gran parte del ciclo, sobre todo en las zonas núcleo del país.
¿Qué significa esto para las exportaciones?
El complejo sojero argentino podría generar exportaciones netas por hasta 17.500 millones de dólares en esta campaña. La cifra es significativa porque el sector continúa siendo uno de los principales generadores de divisas para la economía nacional, incluso en un contexto de menor volumen respecto a los picos históricos de producción.
Sin embargo, no todo es positivo. El ritmo de ventas y embarques se mantiene por debajo del registrado en la campaña anterior. Esto genera cierta preocupación en el sector, ya que la liquidez de dólares es clave para la estabilización macroeconómica.
El rol del complejo sojero en la economía argentina
Históricamente, la soja y sus derivados (harina, aceite y biodiesel) representan alrededor del 30% de las exportaciones totales del país. En un año donde las reservas del Banco Central siguen bajo presión, cada millón de dólares que ingresa por este complejo cuenta doble.
La menor velocidad de comercialización actual puede explicarse por varios factores: precios internacionales que no terminan de despegar, expectativas de los productores sobre una posible mejora de cotizaciones y, en algunos casos, la necesidad de retener stock para cubrir compromisos financieros.
Perspectivas para el resto del año
Analistas del sector estiman que el grueso de las exportaciones se concentrará entre los meses de mayo y agosto. Si el ritmo de ventas se acelera en ese período, el complejo podría acercarse al techo de los 17.500 millones de dólares proyectados.
Desde el Gobierno celebraron el resultado productivo y lo señalaron como una muestra de la resiliencia del sector agropecuario. Desde las entidades rurales, en cambio, insisten en que para consolidar volúmenes crecientes en el largo plazo es necesario mejorar la competitividad impositiva y reducir la brecha entre el tipo de cambio oficial y los paralelos.
En criollo
La soja volvió a demostrar que, aun con menos hectáreas, puede entregar más producción cuando el clima acompaña. Eso es buena noticia para las cuentas públicas y para las industrias que procesan el grano. Pero el verdadero desafío sigue siendo venderlo a buen ritmo y a buen precio. Porque, como siempre en el campo argentino, producir es solo la mitad de la ecuación; la otra mitad es convertir esa producción en dólares que ingresen efectivamente a la economía.
El dato final de 50,1 millones de toneladas y la proyección de divisas por 17.500 millones de dólares dejan un sabor agridulce: hay más soja que el promedio reciente, pero la velocidad con la que se transforma en ingreso de divisas todavía genera dudas.