Economía

Exportaciones agroindustriales: récord de u$s22.383 millones en los primeros cinco meses

El agro argentino exportó 53 millones de toneladas entre enero y mayo, un 18% más que en 2024. Con 35 complejos en alza, el ministro Caputo lo definió como una nueva marca histórica.

Publicado el 30 de junio de 2026, 18:35 hs

Camiones cargados de granos en un puerto argentino con barcos de exportación al fondo
Ámbito — Economía

Las exportaciones agroindustriales argentinas cerraron los primeros cinco meses del año con un volumen de 53 millones de toneladas y facturaron u$s22.383 millones, según datos oficiales. Se trata de un crecimiento del 18% en volumen respecto del mismo período de 2024, con 35 de los 54 complejos analizados mostrando subas interanuales.

Los principales impulsores fueron el complejo del girasol, que saltó 142%, el trigo con un aumento del 64% y el sector pesquero que creció 18%. Estos números fueron celebrados por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien los presentó como "una nueva marca histórica del campo argentino".

¿De dónde viene el salto?

El repunte se explica en parte por una mejor cosecha de trigo y maíz, sumada a una recuperación de los precios internacionales en algunos rubros. El girasol se benefició de una cosecha récord y de mayor demanda externa. En el caso del trigo, las exportaciones crecieron tanto en volumen como en valor, consolidando al cereal como uno de los pilares de la balanza comercial.

El complejo soja, aunque sigue siendo el más importante en términos absolutos, mostró una performance más moderada. Aun así, el aceite y la harina de soja mantuvieron volúmenes relevantes. La carne bovina, por su parte, tuvo un comportamiento mixto: mientras algunos destinos crecieron, otros se mantuvieron estables.

El rol de los puertos y la logística

Detrás de estos números hay una logística que funcionó mejor que en años anteriores. Los puertos del Gran Rosario volvieron a operar con mayor fluidez, y las demoras en la cosecha gruesa del año pasado ya quedaron atrás. Esto permitió que más mercadería llegara a tiempo a los mercados de destino.

Desde el sector privado destacan que la eliminación de algunas retenciones y la mejora en el tipo de cambio para las exportaciones también jugaron a favor, aunque el impacto real de esas medidas todavía genera debate entre economistas.

¿Es sostenible este récord?

La pregunta que queda flotando es si este crecimiento es estructural o responde a factores coyunturales. La sequía que castigó al país en 2023 y parte de 2024 dejó una base muy baja de comparación. Por eso, parte del salto de este año se explica simplemente por la recuperación productiva.

Además, el contexto internacional no es del todo favorable. China, principal comprador de granos argentinos, mantiene una demanda volátil. Por otro lado, la Unión Europea sigue endureciendo sus requisitos fitosanitarios y ambientales, lo que puede complicar el acceso en el mediano plazo.

Mirada desde la nutrición y la realidad productiva

Como periodista especializada en alimentación, no puedo dejar de vincular estos números con lo que pasa en el territorio. Gran parte de lo que se exporta son commodities: soja, maíz y trigo que terminan convirtiéndose en alimento animal en otros países o en productos ultraprocesados. Mientras tanto, en muchas regiones productoras persisten problemas de acceso a alimentos frescos y diversificados.

Esto no desmerece el esfuerzo del campo ni el ingreso de divisas que genera. Simplemente recuerda que el récord exportador no siempre se traduce en mejor alimentación para la población local. La diversificación productiva hacia alimentos con mayor valor agregado y orientados al mercado interno sigue siendo una asignatura pendiente.

El desafío ahora es que este impulso se sostenga en el tiempo y que parte de esa renta extraordinaria se reinvierta en tecnología, sustentabilidad y desarrollo de cadenas de valor que generen más empleo y agreguen más conocimiento por tonelada exportada.

Por ahora, el campo volvió a demostrar que, cuando las condiciones acompañan, sigue siendo el motor indiscutido de la economía argentina.

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