Economía

El costo de la construcción se aceleró al 2,6% en junio: la mano de obra lideró los aumentos

Según datos del INDEC, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) subió 2,6% en junio, impulsado principalmente por el 3,3% de aumento en mano de obra. Los materiales subieron 1,8% y los gastos generales 2,8%.

Publicado el 17 de julio de 2026, 18:35 hs

Gráfico de barras mostrando aumentos en mano de obra, materiales y gastos generales de la construcción en Argentina
Ámbito — Economía

El Índice del Costo de la Construcción (ICC) volvió a acelerarse y registró un aumento del 2,6% en junio, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Este dato marca una ligera suba respecto al mes anterior y refleja las presiones que sigue enfrentando el sector.

El desglose del informe muestra que la mano de obra fue el componente que más empujó el índice, con un incremento del 3,3%. Le siguieron los gastos generales, que subieron 2,8%, mientras que los materiales registraron un aumento más moderado del 1,8%.

Por qué la mano de obra lidera los aumentos

El fuerte aumento en la mano de obra no sorprende en un contexto donde los salarios vienen recuperando terreno tras la fuerte inflación de los últimos años. En la construcción, los convenios colectivos suelen tener cláusulas de ajuste que impactan directamente en los costos de las empresas.

"La realidad es más aburrida: cuando los salarios se actualizan, los costos de cualquier actividad productiva se mueven", explica un analista del sector consultado. Esto no es exclusivo de la construcción, pero sí se nota más porque la mano de obra representa una porción importante del presupuesto total de una obra.

El comportamiento de los materiales

Los materiales, que durante mucho tiempo fueron el principal motor de los aumentos, mostraron en junio un incremento más contenido. Esto se explica en parte por la estabilización relativa de algunos insumos importados y por una demanda que, aunque se recuperó levemente, no presiona tanto los precios como en 2023 y principios de 2024.

Sin embargo, persisten variaciones importantes según el tipo de material: mientras algunos rubros como el hierro y el cemento mostraron subas por debajo del promedio general, otros como ciertos revestimientos y terminaciones registraron aumentos más cercanos al 3%.

Qué significa esto para el sector

Este 2,6% de aumento acumulado en el mes se suma a las variaciones anteriores y afecta directamente la rentabilidad de las constructoras y el costo final de las viviendas. En un mercado donde la demanda sigue siendo frágil, cualquier suba sostenida en los costos termina trasladándose a precios o retrasando el inicio de nuevas obras.

Desde las cámaras empresarias vienen advirtiendo que, si bien la inflación general bajó, los costos de la construcción no siguen exactamente la misma curva. Esto genera una brecha que complica la planificación a mediano plazo.

"El problema con esta idea de que 'la inflación ya bajó' es que no es uniforme. En algunos rubros sigue siendo más alta", señalan desde el sector. Y agregan que la mano de obra, al ajustarse por paritarias, genera una inercia que es difícil de revertir en el corto plazo.

El panorama hacia adelante

Con este dato de junio, el ICC acumula en lo que va del año un aumento que supera el 30%, según cálculos preliminares. Si bien es una cifra menor a la del año pasado, sigue siendo elevada para un sector que necesita predictability para invertir.

Los analistas coinciden en que el desafío pasa por lograr que los aumentos de costos se desaceleren al ritmo de la inflación general. Mientras tanto, las empresas buscan compensar con mayor eficiencia, uso de materiales alternativos y, en algunos casos, postergando obras que ya no cierran económicamente.

En criollo: la construcción sigue cara, y la mano de obra es hoy el principal responsable. Eso no significa que los materiales vayan a quedarse quietos, pero por ahora el aumento salarial es el que más se siente en la planilla de costos.

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