El comercio UE-EEUU alcanza récord de 875.000 millones de euros pese a la guerra arancelaria de Trump
A pesar de las tensiones y amenazas arancelarias impulsadas por Donald Trump, el intercambio comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos marcó un nuevo máximo histórico. Sin embargo, algunos sectores clave ya muestran caídas preocupantes.
El comercio bilateral entre la Unión Europea y Estados Unidos alcanzó en 2024 la cifra récord de 875.000 millones de euros, según datos oficiales publicados esta semana. La noticia sorprende en medio de la retórica proteccionista y las amenazas arancelarias que Donald Trump impulsó durante su campaña y que ahora empieza a materializar desde la Casa Blanca.
En criollo, uno pensaría que con tanto ruido sobre aranceles del 10%, 20% o incluso 60% sobre ciertos productos europeos, el intercambio se iba a desplomar. Pero la realidad, como suele pasar en economía, es más compleja y menos lineal de lo que sugieren los titulares.
Los números crudos muestran que las exportaciones europeas hacia Estados Unidos crecieron un 4,2% respecto al año anterior, mientras que las importaciones estadounidenses hacia Europa subieron un 3,8%. Esto da un volumen total que supera todos los registros históricos, incluso los de antes de la pandemia.
¿Por qué sigue subiendo a pesar de las tensiones?
Hay varios factores en juego. Primero, la inercia de las cadenas de suministro. Muchas empresas europeas y estadounidenses ya tienen contratos a largo plazo que no se pueden romper de un día para otro. Segundo, la debilidad del euro frente al dólar durante gran parte del año hizo que los productos europeos fueran más competitivos en el mercado americano.
Tercero, y quizás lo más importante, no todos los sectores están expuestos por igual a los aranceles anunciados. Mientras que el acero, el aluminio y ciertos productos agrícolas ya sienten el impacto, sectores como el farmacéutico, el aeroespacial y el de lujo siguen moviendo volúmenes enormes sin mayores restricciones.
Sin embargo, no todo es color de rosa. Fuentes de la Comisión Europea admiten que algunos sectores clave ya registran caídas significativas. Las exportaciones de automóviles alemanes cayeron un 12% en el último trimestre, mientras que el vino francés y el queso italiano muestran retrocesos de entre 8% y 15% en ciertos estados americanos.
"El récord actual es más un reflejo de lo que pasó en los primeros tres trimestres que de la nueva realidad que se viene", explica un analista de comercio internacional consultado para esta nota. "Los efectos completos de las medidas que Trump está implementando recién se verán en 2025".
Desde Bruselas, la estrategia ha sido combinar negociaciones discretas con amenazas de represalias. La UE ya tiene lista una lista de contramedidas que afectarían a productos icónicos estadounidenses como el bourbon, las motos Harley-Davidson y ciertos componentes tecnológicos.
El contexto argentino
Para la Argentina, este tira y afloja entre los dos mayores bloques económicos del mundo no es un detalle. Nuestro país exporta a ambos mercados productos agrícolas y materias primas que compiten directamente con oferentes europeos y estadounidenses. Cualquier disrupción en el comercio transatlántico puede generar efectos indirectos en precios internacionales y cuotas de mercado.
Además, si la guerra arancelaria escala, es probable que tanto la UE como EEUU busquen acuerdos preferenciales con terceros países para compensar pérdidas. Ahí es donde la diplomacia comercial argentina debería estar atenta.
La realidad es que el comercio internacional nunca fue un juego de suma cero, aunque a veces los discursos políticos lo presenten así. El récord de 875.000 millones de euros demuestra que, incluso con tensiones políticas altas, los intereses económicos profundos tienden a encontrar caminos para seguir fluyendo.
Eso sí: nadie en Bruselas ni en Washington cree que este récord se vaya a repetir en 2025. La pregunta que todos se hacen ahora es cuán profunda será la caída cuando los aranceles anunciados terminen de hacer efecto completo.