RIGI: más de 20 proyectos aprobados por casi US$47.000 millones y 95 mil empleos
El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones suma 21 iniciativas ya aprobadas con US$46.708 millones comprometidos. YPF lidera con el mayor proyecto de GNL de la historia argentina.
El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), creado por la Ley Bases (27.742), se consolida como una de las principales herramientas del Gobierno para atraer capitales de envergadura. Según datos oficiales del Ministerio de Economía, ya fueron aprobados 21 proyectos que representan una inversión total de US$46.708 millones y la generación estimada de 95.158 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
De estos 21 proyectos aprobados y publicados en el Boletín Oficial, 12 corresponden al sector minero, seis al litio, cinco al petróleo y gas, dos a energía eléctrica, uno a siderurgia y uno a infraestructura. La ventana de adhesión al régimen se extiende hasta el 8 de julio de 2027, con posibilidad de prórroga por un año más.
El proyecto estrella: YPF y el GNL
Esta semana se anunció el mayor proyecto privado de la historia argentina bajo el paraguas del RIGI. Se trata de la iniciativa integrada de producción y exportación de gas natural licuado (GNL) impulsada por YPF, ENI y XRG, con una inversión prevista de US$51.000 millones. El desarrollo contempla una cadena de valor completa que transformará el gas de Vaca Muerta en exportaciones de GNL, con ingresos estimados en US$10.000 millones anuales durante las próximas dos décadas.
Minería y cobre como protagonistas
El sector minero concentra gran parte de las aprobaciones. El proyecto más relevante es Vicuña, de BHP y Lundin Mining en San Juan, con una inversión inicial de US$9.700 millones. Se trata de la mayor iniciativa minera de la historia argentina y una de las más importantes a nivel mundial para la explotación de cobre.
Le siguen Los Azules, también en San Juan (US$2.700 millones) y PSJ Cobre Mendocino en Mendoza (US$891 millones). En litio, seis proyectos suman más de US$6.000 millones. El más grande es Rincón de Litio en Salta, donde Rio Tinto invertirá US$2.700 millones para producir 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería.
Petróleo, gas y Vaca Muerta
En hidrocarburos destacan cinco proyectos. El de Southern Energy contempla dos unidades flotantes en el Golfo San Matías para producir y exportar 6 millones de toneladas anuales de GNL, lo que incrementaría la producción nacional de gas en alrededor del 20%.
Por su parte, Pampa Energía invertirá US$4.521 millones en Rincón de Aranda, en Vaca Muerta (Neuquén), para elevar su producción de petróleo no convencional de 27.000 a 45.000 barriles diarios hacia 2027.
Impacto por provincia
Solo diez provincias se verán beneficiadas por estos proyectos. Río Negro lidera en monto de inversión con casi US$20.000 millones (principalmente por el proyecto de licuefacción de Southern Energy, el Oleoducto Vaca Muerta Sur y el Gasoducto San Matías). Le siguen San Juan, Catamarca, Salta, Mendoza, Buenos Aires, Santa Fe, Jujuy y La Pampa.
Lo que viene: 23 proyectos en evaluación
Además de los 21 ya aprobados, hay 23 iniciativas en proceso de evaluación por el Comité Evaluador que, de ser aprobadas, sumarían US$152.271 millones adicionales y 131.687 empleos. De estos, 13 corresponden a petróleo y gas, siete a minería, dos a energía eléctrica y uno a tecnología. Entre ellos se encuentra el mencionado megaproyecto de YPF que, una vez aprobado formalmente, elevará significativamente las cifras totales.
El RIGI ofrece beneficios fiscales y seguridad jurídica con el objetivo de dar previsibilidad a inversiones de largo plazo en un país históricamente volátil. Sus defensores sostienen que es clave para destrabar proyectos que antes quedaban trabados por la falta de reglas claras. Sus críticos advierten sobre la pérdida de recaudación fiscal y la necesidad de que estos beneficios se traduzcan efectivamente en desarrollo local y empleo de calidad.
Por ahora, los números muestran que el régimen está captando interés, especialmente en los sectores de minería, litio y gas, donde Argentina tiene ventajas comparativas naturales. El desafío será que estas inversiones se materialicen en los plazos previstos y generen el derrame económico prometido en las provincias involucradas.