Economía

Cruce entre Galperín y CAME: ¿cuánto pesa realmente el e-commerce en Argentina?

El fundador de Mercado Libre respondió a la caída de ventas minoristas pyme reportada por CAME destacando el crecimiento de su plataforma, pero el panorama es más complejo: fuerte inversión para ganar share y rentabilidad a la mitad.

Publicado el 10 de agosto de 2026, 21:40 hs

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Las ventas minoristas de las pymes cayeron 3,8% interanual en julio según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El dato desestacionalizado también mostró una baja de 2,1% respecto de junio. El informe generó un cruce público con Marcos Galperín, fundador y CEO de Mercado Libre.

Galperín salió rápidamente al cruce en redes sociales. Destacó que las ventas en su plataforma crecieron de forma sostenida y que el e-commerce sigue ganando terreno en el país. El mensaje fue claro: mientras el comercio tradicional se contrae, el online avanza. Sin embargo, omitió algunos detalles clave del contexto actual.

Según datos internos de Mercado Libre que el propio Galperín suele compartir, las ventas brutas en Argentina vienen creciendo a doble dígito en los últimos trimestres. El problema es que ese crecimiento no se traduce en la misma proporción en ganancias. La compañía realizó una fuerte inversión en logística, marketing y promociones (incluyendo cuotas sin interés y envíos gratis) para captar más mercado en un contexto de consumo deprimido.

Como resultado, la rentabilidad de Mercado Libre en la región se redujo aproximadamente un 50% en comparación con los niveles de 2024. Es una estrategia clásica de las grandes plataformas: sacrificar margen a corto plazo para aumentar participación de mercado cuando el consumo general cae.

El peso real del e-commerce en la Argentina

Hoy el comercio electrónico representa alrededor del 15-18% del total de las ventas minoristas en el país, según estimaciones que combinan datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y consultoras privadas. Es una cifra que creció fuertemente desde la pandemia, pero todavía está lejos de los niveles de mercados más maduros como Brasil (cerca del 25%) o México.

El dato de CAME se centra en pymes del comercio tradicional (físico), que siguen siendo la inmensa mayoría del tejido comercial argentino. Muchas de ellas no venden online o lo hacen de forma marginal. Por eso, cuando se habla de “ventas minoristas”, el derrumbe del canal físico pesa mucho más en la estadística que el crecimiento del canal digital.

En criollo: el e-commerce crece, pero no alcanza para compensar la caída general del consumo. La gente compra menos en total. Lo que cambia es dónde lo hace. Y en ese “dónde” Mercado Libre se queda con una porción cada vez mayor.

¿Por qué el cruce importa?

El contrapunto entre Galperín y CAME no es solo una discusión de números. Refleja dos realidades económicas que conviven en la Argentina de 2026: un comercio pyme tradicional ahogado por costos, inflación residual y caída del poder adquisitivo, y un gigante tecnológico que invierte fuerte para consolidarse como la vidriera principal del país.

Desde CAME señalaron que el 70% de las pymes relevadas vendieron menos que en julio de 2025. Rubros como indumentaria, calzado y materiales para la construcción fueron los más afectados. Galperín, en cambio, pone el foco en que millones de argentinos siguen eligiendo comprar online por precio, comodidad y opciones de financiamiento.

La realidad es más aburrida y compleja que cualquiera de los dos relatos extremos. El e-commerce no es la salvación mágica del consumo, pero tampoco es un detalle menor. En un contexto donde el salario real todavía no se recupera plenamente y el crédito está caro, la gente prioriza valor percibido. Y ahí las plataformas grandes, con sus algoritmos, descuentos y logística, tienen una ventaja estructural.

Qué significa para las pymes

Para las pequeñas y medianas empresas argentinas el desafío es doble. Primero, entender que el consumo no se va a recuperar de golpe. Segundo, que ignorar el canal online ya no es una opción. Muchas pymes que venden a través de Mercado Libre reportan que entre el 30% y el 60% de sus ventas totales ya provienen de la plataforma, aunque con comisiones que rondan el 12-18% más el costo de envío.

La ecuación no es sencilla. Vender online permite llegar a más clientes, pero también implica mayor competencia, mayor presión de precios y dependencia de un único intermediario poderoso. Es el clásico trade-off de la economía digital.

En resumen, el cruce entre Galperín y CAME pone en evidencia un cambio estructural que viene dándose hace años pero que se acelera en épocas de consumo bajo: el peso del e-commerce en Argentina ya es relevante y sigue creciendo, aunque todavía no logra revertir la tendencia general de caída de ventas. La discusión sobre cuánto pesa exactamente depende de a quién le preguntes y qué parte del pastel estés mirando.

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