Economía

Cosecha de soja 2025/26: cerró cerca de los 50 millones de toneladas y es la segunda mejor en cinco años

A pesar de una larguísima sequía inicial y temperaturas extremas, las lluvias de fines del verano impulsaron una recuperación notable. La producción de soja superó ampliamente el promedio de los últimos cinco años y dejó rendimientos récord en varias zonas productivas.

Publicado el 15 de julio de 2026, 12:10 hs

Silo de granos de soja dorados en un campo de la pampa argentina con cosechadora al fondo
Ámbito — Economía

La cosecha de soja 2025/26 ya está prácticamente liquidada y los números finales confirman lo que los productores venían anticipando desde hace semanas: se cerró cerca de los 50 millones de toneladas. Es la segunda mejor performance de los últimos cinco años y un alivio importante para un sector que venía golpeado por las condiciones climáticas de los ciclos anteriores.

Según los datos que manejan las principales bolsas de cereales y el Ministerio de Economía, la producción superó ampliamente el promedio del último lustro. El dato no es menor: después de un arranque de campaña complicado por la falta de agua y las altas temperaturas de diciembre y enero, las lluvias de febrero y marzo permitieron una recuperación que muchos no esperaban.

Cómo se dio la vuelta

El comienzo fue duro. Varias zonas del norte y centro del país sufrieron estrés hídrico prolongado que afectó el llenado de granos. En algunos lotes los rindes estaban por debajo de los 20 quintales por hectárea. Sin embargo, las precipitaciones oportunas de fines del verano y principios de otoño cambiaron el panorama de manera drástica.

En Córdoba, Santa Fe y el norte de Buenos Aires se registraron rindes récord que superaron los 45 quintales en los campos más productivos. “Fue una de esas campañas donde el clima te castiga al principio y te premia al final”, resumió un ingeniero agrónomo de la zona núcleo consultado por este medio.

Impacto económico

Con casi 50 millones de toneladas, la soja vuelve a ser el principal motor de divisas del complejo agroexportador. Aunque los precios internacionales no están en los niveles de hace unos años, el volumen permite compensar en parte la caída de la renta que sufrieron muchos productores en las últimas campañas.

El ingreso de dólares fresco al país llega en un momento clave, cuando el Gobierno busca estabilizar las reservas del Banco Central. Desde la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales estiman que el complejo sojero aportará alrededor de 18.000 millones de dólares en los próximos meses.

Lecciones y desafíos para la próxima

Más allá de los números positivos, esta cosecha deja varias lecturas. Primero, la enorme variabilidad climática a la que estamos expuestos: lo que empezó como una campaña para el olvido terminó siendo una de las mejores del lustro. Segundo, la importancia de tener variedades más resilientes a la sequía y a los golpes de calor, algo en lo que las semilleras vienen trabajando hace años.

Tercero, y no menos importante, la necesidad de seguir diversificando la matriz productiva. Aunque la soja sigue siendo la estrella, varios productores aprovecharon las mismas lluvias para levantar muy buenos rindes de maíz tardío y girasol, lo que ayuda a mitigar riesgos.

En criollo

La realidad es más aburrida de lo que algunos titulares quieren vender: no fue magia. Fue un cultivo que resistió lo peor de la sequía, se recuperó con las lluvias de febrero-marzo y terminó dando un volumen importante. 50 millones de toneladas no resuelven todos los problemas del campo ni del país, pero claramente es una noticia mucho mejor que la que se esperaba hace cuatro meses.

Ahora la mirada ya está puesta en la campaña 2026/27. Las expectativas son altas, pero también los desafíos: precios internacionales, costos de insumos y, sobre todo, un clima que cada vez es más impredecible.

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