Economía

Casi la mitad de los hogares con adultos mayores tiene ingresos insuficientes

Según un informe de la UCA, el 48% de los hogares donde viven personas de 65 años o más no alcanza a cubrir las necesidades básicas. En los sectores más pobres la cifra se eleva al 71%.

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Manos de una persona mayor contando billetes sobre la mesa

Un nuevo informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) revela que casi la mitad de los hogares que incluyen adultos mayores en la Argentina enfrenta ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.

El estudio, difundido esta semana, muestra que el 48% de estos hogares no llega a cubrir la canasta básica total, que incluye tanto alimentos como gastos en salud, transporte, vivienda y otros ítems esenciales. La situación se agrava notablemente en los estratos socioeconómicos más bajos, donde el porcentaje de hogares con ingresos insuficientes salta al 71%.

Según el documento, la jubilación mínima y las pensiones no alcanzan en la mayoría de los casos para cubrir los costos crecientes de la vida cotidiana, especialmente en un contexto de inflación que impacta con fuerza en los gastos de salud y medicamentos, que suelen ser mayores en esta etapa de la vida.

"La realidad es más preocupante de lo que muchos imaginan", señala el informe. Muchos adultos mayores viven solos o en hogares unipersonales, lo que reduce aún más la capacidad de ingresos familiares. En esos casos, la dependencia de una sola jubilación o pensión es casi total.

El dato cobra mayor relevancia si se considera que la población argentina está envejeciendo de manera acelerada. Según proyecciones del INDEC, para 2030 los mayores de 65 años representarán más del 15% de la población total. Esto implica que cada vez más hogares dependerán de ingresos previsionales que, en la práctica, resultan insuficientes.

En los sectores medio-bajos la cifra de insuficiencia ronda el 55%, mientras que en los hogares de clase media y media-alta la situación mejora, aunque no desaparece: alrededor del 25% aún reporta dificultades para cubrir todos los gastos mensuales.

El informe de la UCA también destaca que el acceso a políticas de apoyo como el PAMI o subsidios específicos no llega a compensar la brecha en todos los casos. Muchos adultos mayores terminan recortando gastos en alimentación, transporte o incluso medicamentos para llegar a fin de mes.

Esta situación genera un círculo preocupante: menos ingresos significan menor acceso a una alimentación adecuada, lo que a su vez impacta en la salud y aumenta los gastos médicos futuros. Es un problema estructural que requiere mirar más allá de los ajustes trimestrales de las jubilaciones.

Desde la perspectiva nutricional, el dato es especialmente sensible. Cuando los ingresos son insuficientes, lo primero que se recorta suele ser la variedad y calidad de los alimentos. Frutas, verduras, lácteos y proteínas de mejor calidad quedan relegados, reemplazados por opciones más baratas y ultraprocesadas. Esto no solo afecta el estado nutricional actual, sino que aumenta el riesgo de enfermedades crónicas típicas de la tercera edad.

La conclusión del informe es clara: sin una reforma profunda del sistema previsional y políticas específicas de acompañamiento para esta población, el porcentaje de adultos mayores en situación de vulnerabilidad económica seguirá creciendo. No se trata solo de números: son millones de personas que, después de décadas de trabajo, no pueden cubrir sus necesidades básicas.

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