Casi el 60% de los argentinos dice que su economía empeora: subió 5 puntos en un mes
Según la última medición de Jorge Giacobbe, el 64% de los consultados no percibe mejoras en la economía y el porcentaje que admite un deterioro personal creció de manera significativa en solo 30 días.
El panorama económico sigue siendo el principal dolor de cabeza de los argentinos. Según la encuesta de Jorge Giacobbe publicada esta semana, casi el 60% de los consultados admitió que su situación económica personal “está empeorando”, un aumento de 5 puntos porcentuales respecto de la medición anterior.
El trabajo, realizado sobre una muestra representativa a nivel nacional, revela además que el 64% de los argentinos no ve que la economía del país esté mejorando. Estas cifras confirman la persistencia de una percepción negativa que, lejos de atenuarse, se profundizó en el último mes.
El dato que más preocupa
El salto de 5 puntos en un solo mes en la categoría “mi economía está empeorando” es uno de los movimientos más bruscos que registra la serie de Giacobbe en los últimos tiempos. Este indicador suele ser más sensible que las evaluaciones generales sobre el país, porque toca directamente el bolsillo de cada familia: el precio de los alimentos, la tarifa de los servicios, el costo del transporte y la capacidad de ahorro.
En criollo, la gente siente que, aunque algunos números macro puedan mostrar cierta estabilidad, en la práctica diaria la cosa no cierra. Y ese desfasaje entre lo que se anuncia y lo que se vive en casa explica gran parte de la bronca social que se palpa en la calle.
¿De dónde viene este cambio?
Los analistas vinculan este repunte de la percepción negativa con varios factores concretos: la inflación que, aunque bajó, sigue siendo alta para el bolsillo de la mayoría; los aumentos de tarifas de luz, gas y transporte que se aplicaron en los últimos meses; y la dificultad para conseguir empleo formal o mantener el poder adquisitivo del salario.
Además, la encuesta capta un fenómeno típico de estos años: la gente ya no cree tan fácilmente en los discursos optimistas. Después de varias promesas de “lo peor ya pasó” que no terminaron de materializarse en la vida cotidiana, predomina un escepticismo razonable.
Qué dice el resto de los números
- Solo el 12% considera que su economía personal está mejorando (sin cambios relevantes).
- El 28% dice que se mantiene estable.
- El segmento que más siente el deterioro es el de los trabajadores informales y los jubilados, seguido por empleados en relación de dependencia de ingresos medios.
Giacobbe también mide la “expectativa a tres meses”. Allí el panorama es apenas más optimista: un 38% cree que dentro de tres meses su situación será mejor, pero sigue siendo una minoría clara frente al 47% que espera que empeore o se mantenga igual.
El contexto argentino de 2026
La medición se da en un año donde el Gobierno insiste en que la economía está “saneándose” y donde varios indicadores macro (déficit fiscal, reservas, inflación mensual) muestran mejoras respecto de 2025. Sin embargo, la transmisión de esas mejoras a los hogares sigue siendo lenta y desigual.
En Buenos Aires, Córdoba, Rosario y el conurbano bonaerense, los aumentos de precios en verdulerías, carnicerías y colectivos siguen siendo el principal tema de conversación. Y la encuesta de Giacobbe viene a poner números duros a esa conversación de todos los días.
Qué significa esto para la gente común
Cuando casi 6 de cada 10 argentinos dicen que su economía está empeorando, el impacto no es solo estadístico. Se traduce en menos consumo, más cuidado del gasto, postergación de compras grandes (desde un electrodoméstico hasta unas vacaciones) y, sobre todo, una sensación permanente de incertidumbre que desgasta el ánimo social.
La pregunta que queda flotando es cuánto tiempo más la gente está dispuesta a “aguantar” hasta que las mejoras macro se sientan de verdad en el bolsillo. Las encuestas como la de Giacobbe funcionan como un termómetro: hoy marca fiebre. Veremos si en las próximas mediciones ese termómetro empieza a bajar.