ARCA: una pyme puede presentar hasta 89 declaraciones juradas al año y arriesgar multas de hasta $10 millones
Las obligaciones formales del sistema ARCA generan una carga administrativa descomunal para las pymes argentinas. Tributaristas piden a Caputo que elimine las multas automáticas y permita descuentos de hasta el 80% o su condonación.
Una pequeña o mediana empresa en Argentina puede llegar a presentar hasta 89 declaraciones juradas al año solo por el sistema ARCA. Y cada una de esas presentaciones, si se hace mal, tarde o se olvida, puede derivar en multas automáticas que alcanzan los $10 millones.
Esto no es un escenario hipotético: es la realidad que viven miles de pymes según denuncian tributaristas que pidieron formalmente al ministro de Economía, Luis Caputo, una reforma urgente del régimen.
Qué es ARCA y por qué se volvió un dolor de cabeza
ARCA (Administración de Recursos de la Capital) es el sistema que unifica y digitaliza las obligaciones impositivas, previsionales y de seguridad social de la Ciudad de Buenos Aires. En teoría, simplificaría la vida de los contribuyentes. En la práctica, multiplicó las presentaciones mensuales, bimestrales, trimestrales y anuales que una misma empresa debe hacer.
Según los especialistas, una pyme típica con empleados, facturación por servicios y algún inmueble puede terminar cargando:
- Declaraciones de Ingresos Brutos (varias por mes según jurisdicción)
- Presentaciones de Seguridad Social
- Agentes de Percepción y Retención
- Declaraciones juradas de Sellos, Publicidad, Alumbrado, Aseo y Limpieza
- Y una larga lista que suma fácilmente 89 obligaciones anuales.
“Es humanamente imposible cumplir todo perfecto todo el tiempo”, resumió uno de los tributaristas que firmó la nota dirigida a Caputo.
El problema de las multas automáticas
El sistema está configurado para aplicar multas de oficio apenas se detecta un incumplimiento formal, muchas veces por errores de carga, demoras de un día o glitches del propio sistema. Las sanciones pueden llegar rápidamente a montos que para una pyme son inviables: desde cientos de miles hasta 10 millones de pesos por acumulación.
Los profesionales reclaman dos cambios concretos:
- Eliminar las multas automáticas por incumplimientos formales menores.
- Permitir descuentos de hasta el 80% o directamente la condonación cuando el contribuyente regularice su situación de manera voluntaria.
El contexto económico que agrava todo
Con una economía estancada, inflación todavía alta y costos operativos que no paran de subir, las pymes no tienen margen para absorber multas que muchas veces surgen de errores administrativos y no de evasión.
“Estas multas no corrigen conducta, solo castigan y generan más informalidad”, sostienen los tributaristas. En lugar de fomentar el cumplimiento, el sistema actual genera miedo y desgaste.
Además, la carga administrativa desproporcionada obliga a muchas empresas a contratar contadores full time solo para cumplir con ARCA, un costo fijo que reduce competitividad.
Qué se espera del Gobierno
La nota enviada al Ministerio de Economía no es un pedido aislado. Varios colegios de profesionales y cámaras empresarias vienen alertando sobre el tema desde hace meses. La expectativa es que, en el marco de la simplificación tributaria que prometió el oficialismo, ARCA sea uno de los primeros regímenes en ser revisado.
Eliminar multas automáticas por errores formales y crear un mecanismo de regularización con quitas importantes no solo aliviaría a las pymes: también aumentaría la recaudación voluntaria, según los especialistas.
Porque hoy, ante el temor a equivocarse, muchas empresas prefieren no facturar, operar en negro o directamente cerrar. Y eso, a la larga, perjudica más al fisco que una multa que nunca se termina de pagar.
La pelota ahora está en la cancha de Caputo y del equipo económico. Si realmente buscan achicar el Estado y facilitar la actividad privada, revisar ARCA no es un detalle: es una de las primeras pruebas de fuego.