Economía

Aranceles de Trump: qué productos argentinos pagarán el 10% y cuáles quedaron exceptuados

La administración Trump oficializó un recargo del 10% a importaciones de 60 países, incluyendo Argentina. Alimentos, energía, acero, aluminio y automóviles quedaron excluidos, pero otros sectores clave del agro y la industria local sí pagarán el nuevo gravamen.

Publicado el 23 de julio de 2026, 21:10 hs

Contenedores de carga en el puerto de Buenos Aires con bandera argentina y sello de aranceles
Ámbito — Economía

La administración de Donald Trump oficializó esta semana un nuevo esquema de aranceles que impone un recargo del 10% a las importaciones provenientes de 60 países, entre ellos Argentina. La medida, que ya está en vigencia, busca proteger la industria estadounidense pero genera preocupación en varios sectores exportadores argentinos.

Según el listado publicado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el gravamen del 10% alcanzará a una lista específica de productos argentinos. Sin embargo, quedaron exceptuados rubros clave de nuestra economía como alimentos básicos, productos energéticos, acero, aluminio, automóviles y ciertas materias primas estratégicas.

¿Qué productos argentinos pagarán el 10% extra?

Entre los bienes que sí serán alcanzados por el nuevo arancel se encuentran principalmente manufacturas industriales, textiles, ciertos productos químicos, maquinaria no estratégica y algunos derivados agrícolas procesados que no entran en la categoría de “alimentos básicos”.

Productos como vinos, aceites esenciales, manufacturas de cuero (excepto las que se consideran materia prima), ciertos plásticos, muebles, calzado y aparatos eléctricos de consumo masivo figuran en la lista de gravados. También algunos productos farmacéuticos y cosméticos que no están considerados esenciales.

Lo que quedó exceptuado

La lista de excepciones es extensa y protege los principales pilares de la exportación argentina a Estados Unidos. Quedan fuera del recargo:

  • Todos los productos alimenticios: soja, maíz, carne vacuna, frutas, nueces, vinos en algunos casos específicos, aceites comestibles y derivados.
  • Productos energéticos: petróleo, gas natural licuado y sus derivados.
  • Metales estratégicos: acero, aluminio y sus aleaciones.
  • Automóviles y autopartes (en la medida en que cumplan ciertos requisitos de origen).
  • Materias primas como litio, cobre y ciertos minerales críticos.

Esta diferenciación no es casual. Estados Unidos busca evitar disrupciones en sus cadenas de suministro de alimentos y energía, áreas donde Argentina es proveedor relevante, mientras aplica presión sobre sectores manufactureros donde compite más directamente con importaciones.

Impacto en las exportaciones argentinas

Según datos del INDEC, Estados Unidos representa alrededor del 8-10% de las exportaciones totales argentinas. El año pasado, las ventas a ese destino superaron los 4.500 millones de dólares. Los productos exceptuados representan más del 70% de ese total, lo que atenúa el impacto de la medida.

Sin embargo, para las pymes exportadoras de bienes manufacturados y ciertos productos de valor agregado, el 10% adicional puede significar una pérdida de competitividad importante frente a otros países que lograron mejores condiciones o que no están incluidos en la lista.

Contexto de la medida

Este esquema forma parte de la política comercial “America First” que Trump impulsó tanto en su primera presidencia como en la actual. La administración argumenta que muchos países aplican aranceles elevados a productos estadounidenses, por lo que busca “reciprocal tariffs” (aranceles recíprocos).

Argentina ya había sido incluida en la lista de países con aranceles base del 10%, junto a la Unión Europea, Brasil, México y otros. La excepción de los productos sensibles se definió tras negociaciones técnicas entre ambos gobiernos.

Qué pueden hacer las empresas argentinas

Los exportadores alcanzados por el nuevo arancel tienen tres caminos principales: absorber el costo (reduciendo márgenes), trasladarlo al precio (lo que puede afectar la demanda) o buscar mercados alternativos. Varios analistas recomiendan acelerar la diversificación hacia Asia y Europa, donde la demanda de productos argentinos sigue creciendo.

Desde el gobierno argentino se espera que en los próximos meses se continúen las negociaciones para ampliar la lista de excepciones, especialmente en sectores como software, servicios basados en conocimiento y ciertos productos de diseño industrial que hoy quedan gravados.

La realidad es que, si bien el impacto global es moderado gracias a las excepciones, el mensaje de la administración Trump es claro: solo los productos que Estados Unidos realmente necesita entrarán con condiciones preferenciales. El resto pagará por competir en su mercado.

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