Economía

Ajuste fiscal: Gobierno anunció superávit financiero de $478.613 millones en mayo

El Ministerio de Economía reportó un saldo financiero positivo de $478.613 millones en mayo, con un superávit primario de $1,92 billones. Tanto ingresos como gastos cayeron, pero el recorte del gasto fue mayor.

Publicado el 28 de junio de 2026, 11:50 hs

Gráfico de superávit fiscal con barras azules y verdes mostrando ingresos y gastos del gobierno argentino en mayo
Ámbito — Economía

El Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, informó que el Sector Público Nacional registró en mayo un superávit financiero de $478.613 millones. Se trata del resultado que surge luego de pagar los intereses de la deuda y marca el sexto mes consecutivo con números positivos.

Además, el saldo primario (sin contar los intereses) fue favorable por $1,92 billones. Según los datos oficiales, los ingresos totales cayeron 4,1% en términos reales respecto a mayo del año pasado, mientras que el gasto primario se redujo 2,1%. El ajuste, por lo tanto, sigue viniendo principalmente del lado del gasto.

Cómo se explica el resultado

La caída de los ingresos se debe principalmente a la baja de la actividad económica y a la licuación de algunos tributos por la inflación. En cambio, el gasto primario siguió la lógica del ajuste estricto que viene aplicando el Gobierno desde diciembre: jubilaciones, obras públicas, subsidios y transferencias a provincias fueron los rubros más afectados.

"El superávit financiero de mayo se explica por el superávit primario, que compensó con holgura el pago de intereses de la deuda", indicó el comunicado oficial. El dato es relevante porque muestra que el Gobierno no solo está cubriendo los intereses con superávit primario, sino que todavía le sobra plata.

Los números en detalle

  • Ingresos: cayeron 4,1% real interanual.
  • Gasto primario: bajó 2,1% real.
  • Resultado primario: +$1,92 billones.
  • Resultado financiero: +$478.613 millones.

Desde diciembre de 2023, el acumulado del año muestra un superávit primario de $6,29 billones y un superávit financiero de $2,02 billones. Son cifras que contrastan fuertemente con el déficit que se venía registrando en los últimos años.

¿Es sostenible este ajuste?

Acá es donde se complica la cosa. El ajuste fiscal se está logrando principalmente por recorte del gasto público y por licuación de partidas (inflación que erosiona el valor real de las erogaciones). La pregunta que se hacen los economistas es hasta dónde se puede seguir ajustando sin afectar demasiado la actividad económica y el consumo de los hogares.

Además, hay que ver qué pasa con los ingresos cuando la economía empiece a recuperarse. Si la recaudación repunta y el gasto sigue controlado, el superávit se consolidaría. Pero si la recuperación viene acompañada de mayor gasto (por ejemplo, en obras públicas o mayor gasto social), el equilibrio puede ser difícil de mantener.

El contexto político y de mercado

El superávit financiero de mayo llega en un momento clave. El Gobierno negocia con el FMI y busca mostrar que el programa fiscal está en orden. Los mercados reaccionaron positivamente a los datos: los bonos argentinos subieron y el riesgo país se mantuvo estable.

Sin embargo, no todo es color de rosa. La caída de la actividad en sectores como la construcción, el comercio y la industria genera preocupación. El ajuste fiscal tiene un costo en términos de crecimiento y empleo que todavía no está claro cuánto tiempo la sociedad está dispuesta a tolerar.

Qué significa para vos

En criollo: el Gobierno sigue cumpliendo la meta de tener superávit. Eso le da oxígeno para negociar con organismos internacionales y para intentar bajar la inflación. Pero el ajuste se siente en el bolsillo: menos obra pública, jubilaciones que pierden contra la inflación en algunos meses, y subsidios más acotados.

La realidad es más aburrida que los titulares triunfalistas o catastrofistas: el superávit existe, es significativo, pero todavía falta ver si se puede sostener cuando la economía empiece a crecer de verdad. Por ahora, el ajuste fiscal sigue siendo la columna vertebral del programa económico.

← Volver al blog