Economía

Abelardo De la Espriella asume en Colombia: las cinco medidas que cambiarán la economía

El nuevo presidente colombiano propone un giro pragmático con foco en inversión, control fiscal y reactivación. El Banco Central proyecta 2,5% de crecimiento para 2026, pero alerta sobre inflación y riesgos externos.

Publicado el 7 de agosto de 2026, 17:10 hs

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El domingo 9 de agosto de 2026, Abelardo De la Espriella asumirá la presidencia de Colombia con una hoja de ruta económica que promete ser más pragmática y menos ideológica que la de su antecesor. El Banco Central ya dio sus primeras señales: espera un crecimiento del 2,5% para 2026, pero advierte que la inflación sigue siendo un riesgo y que factores externos como el precio del petróleo y la volatilidad regional pueden complicar el panorama.

En criollo, De la Espriella llega con la promesa de estabilizar primero y crecer después. Sus cinco medidas estrella, que repitió durante toda la campaña, ya están sobre la mesa y marcan un claro cambio de rumbo.

1. Reforma fiscal responsable El presidente electo propone una revisión profunda del gasto público para reducir el déficit sin aumentar impuestos a la clase media ni a las empresas productivas. Según sus asesores, el objetivo es bajar gradualmente el déficit fiscal por debajo del 3% del PIB en los próximos tres años. La idea es recuperar la confianza de los mercados y bajar las tasas de interés que hoy ahogan a las pymes colombianas.

2. Atracción de inversión extranjera directa De la Espriella quiere simplificar trámites, ofrecer estabilidad regulatoria y enfocar incentivos en sectores como agroindustria, turismo, energías renovables y nearshoring tecnológico. El mensaje es claro: Colombia debe competir con México y Costa Rica por dólares que hoy se van a otros lados. Ya anunció una gira por Estados Unidos y Europa en los primeros 100 días para cerrar acuerdos concretos.

3. Reactivación del empleo formal Con una tasa de desempleo que aún ronda el 10%, el nuevo gobierno priorizará la reducción de costos laborales no salariales y la formalización. Entre las ideas que más se comentan está la de un “contrato de primer empleo” con beneficios tributarios tanto para el joven como para la empresa que lo contrate. La meta es generar 1,2 millones de puestos formales en los próximos cuatro años.

4. Control de la inflación y estabilidad monetaria Aunque el Banco Central opera con autonomía, De la Espriella prometió coordinar políticas fiscales y monetarias para que la inflación vuelva al rango meta del 3% ±1. Eso implica evitar gastos populistas y no interferir en las decisiones técnicas del Emisor. En un contexto donde la inflación aún está por encima del 5%, este compromiso es clave para que los colombianos recuperen poder adquisitivo.

5. Infraestructura como motor de crecimiento El quinto pilar es ambicioso: acelerar los proyectos de carreteras, puertos, aeropuertos y digitalización que quedaron trabados. De la Espriella habla de asociar al sector privado a través de APPs (asociaciones público-privadas) con reglas claras y menos burocracia. El cálculo oficial es que cada punto de inversión en infraestructura puede sumar hasta 0,4 puntos al crecimiento del PIB.

Desde Buenos Aires se mira con atención este giro. Aunque las economías son distintas, varios puntos resuenan con los debates locales: cómo atraer inversión sin regalar el país, cómo formalizar empleo sin ahogar a las pymes y cómo mantener la disciplina fiscal sin recortar lo esencial. En Colombia, el éxito o fracaso de estas cinco medidas determinará si realmente entran en “una nueva era política” o si se trata de otro ciclo de promesas que se diluyen en la realidad.

Por ahora, los mercados reaccionaron con moderado optimismo: el peso colombiano se fortaleció ligeramente tras la elección y los bonos soberanos subieron. El verdadero examen empezará el lunes 10, cuando De la Espriella tenga que empezar a convertir los slogans en decretos y presupuestos concretos.

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