Wall Street frena tras récords: a la espera de la inflación de julio en EE.UU.
Los principales índices cerraron mixtos luego de tocar máximos históricos. Los inversores miran con atención el dato de inflación que se publicará esta semana, en un contexto de tensiones geopolíticas y promesas electorales de Trump que aún no se materializan.
Los principales índices de Wall Street cerraron la jornada de ayer con movimientos mixtos tras haber registrado nuevos récords en las sesiones previas. El Dow Jones cayó levemente un 0,2%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq cerraron prácticamente planos, en una clara señal de que los inversores decidieron pisar el freno a la espera del dato clave de inflación de julio que se conocerá en las próximas horas.
El mercado parece haber entrado en una fase de consolidación después de un rally impulsado por el optimismo en torno a la inteligencia artificial y las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Sin embargo, la cautela se impuso ante la posibilidad de que la inflación muestre una persistencia mayor a la esperada, lo que podría retrasar el alivio monetario que tanto ansían los operadores.
"El mercado ya descontó demasiado optimismo", comentaban analistas en los foros especializados. La lectura del IPC de julio será decisiva: si el dato viene más alto de lo proyectado, podría complicar el panorama para las acciones tecnológicas que han liderado el rally del último año y medio.
En el plano geopolítico, Donald Trump volvió a prometer un acuerdo con Irán que, hasta el momento, no se ha materializado. Estas declaraciones generaron cierta volatilidad en los precios del petróleo, aunque el efecto fue limitado. Los inversores siguen de cerca cualquier novedad en Medio Oriente, ya que un escalamiento de las tensiones podría impactar directamente en los costos energéticos y, por ende, en la inflación.
Desde Buenos Aires, el impacto se siente en el dólar blue y en los bonos soberanos. Operadores locales indican que un dato de inflación más alto en EE.UU. podría fortalecer aún más al dólar a nivel global, presionando las cotizaciones locales y complicando el panorama para las pymes argentinas que tienen deudas en moneda extranjera.
¿Cuáles son los peligros en el horizonte? En primer lugar, una inflación que no cede podría llevar a la Fed a mantener las tasas más altas por más tiempo, enfriando el consumo y la inversión. En segundo lugar, la falta de concreción en los acuerdos geopolíticos prometidos genera incertidumbre. Y, por último, el elevado valuation de varias tecnológicas hace que cualquier sorpresa negativa pueda generar una corrección brusca.
Los ojos están puestos ahora en el dato que publicará el Bureau of Labor Statistics. Mientras tanto, Wall Street mantiene la guardia alta: después de los récords, llegó el momento de la prudencia.