Santa Cruz: cerraron casi dos empresas por día entre 2023 y 2025
Según un informe de la Federación Económica de Santa Cruz, se perdieron 227 empresas empleadoras en dos años. El dato oficial refleja el impacto de la crisis económica en la provincia patagónica.
La Federación Económica de Santa Cruz (FESC) difundió un informe técnico que pone números concretos a lo que muchos en la provincia ya venían sintiendo: el tejido productivo se está deshilachando a un ritmo sostenido. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 cerraron 227 empresas empleadoras, lo que equivale a casi dos por día.
El dato surge de registros oficiales de la AFIP y no incluye a monotributistas ni a empresas sin empleados registrados. Es decir, habla de firmas que daban trabajo formal y que, por distintas razones, decidieron o se vieron obligadas a bajar la persiana.
Si se toma el período de 24 meses, el promedio da 9,46 cierres por mes. En los meses más duros, como el primer semestre de 2024, la cifra superó las 12 empresas mensuales. El impacto es mayor en localidades del interior como Río Gallegos, Caleta Olivia y Pico Truncado, donde el comercio y los servicios ligados a la actividad petrolera y turística sufrieron más.
Desde la FESC señalan que los principales factores fueron el aumento de costos (energía, logística y salarios), la caída del consumo interno y la dificultad para acceder a créditos. "No es solo inflación, es la combinación de recesión con costos fijos que no bajan", explican en el documento.
El informe también registra un dato preocupante: de las empresas que cerraron, más del 60% tenían entre 1 y 5 empleados. Es decir, el golpe se concentró en las PyMEs más pequeñas, las que menos margen tienen para resistir.
En paralelo, la provincia vio una leve suba de nuevas inscripciones de sociedades, pero en su mayoría corresponden a unipersonales o monotributistas que intentan reinventarse. La brecha entre cierres y aperturas sigue siendo negativa.
Este panorama se enmarca en un contexto nacional de ajuste fiscal y caída del consumo que, en regiones como Santa Cruz, se amplifica por la dependencia de la obra pública, el turismo estacional y la actividad hidrocarburífera volátil.
Desde la Federación advierten que si no hay medidas específicas de reactivación (alivio impositivo, líneas de crédito subsidiadas o impulso al consumo), la tendencia podría profundizarse durante 2026.
La historia que cuentan estos números es la de una provincia que, lejos de los focos porteños, viene perdiendo silenciosamente parte de su estructura económica. Casi dos empresas por día no es solo una estadística: son empleos que se pierden, familias que se reacomodan y barrios que cambian de cara.