Salarios registrados cayeron 4,2% en nueve meses pese a la baja de la inflación
Los sueldos formales subieron solo 1,8% en mayo, por debajo de la inflación. Acumulan su octava caída real en nueve meses y no logran recomponerse.
Los salarios registrados volvieron a caer en términos reales durante mayo, según los datos oficiales del INDEC. A pesar de la fuerte desaceleración de la inflación en los últimos meses, los sueldos formales no logran recomponerse y acumulan una pérdida del 4,2% en los últimos nueve meses.
En mayo los salarios aumentaron 1,8%, un incremento que quedó por debajo de la inflación del mes, que se ubicó en 2,2% según las mismas cifras oficiales. Se trata de la octava caída real en los últimos nueve meses, un período en el que la pérdida acumulada ya es significativa para los trabajadores en relación de dependencia.
Este comportamiento se da en un contexto donde el Gobierno celebra la baja de la inflación mes a mes, pero los ingresos de los asalariados no acompañan ese alivio. La brecha entre precios y salarios se mantiene y genera preocupación tanto en los hogares como en los analistas económicos.
Los datos del Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) muestran que los sueldos vienen perdiendo sistemáticamente poder adquisitivo desde septiembre del año pasado. Solo en un mes de ese período lograron una leve recuperación real, pero no fue suficiente para compensar el resto de las caídas.
Desde distintos gremios ya advirtieron que esta tendencia complica la paritaria 2025 y que las discusiones salariales se están tornando más tensas. Los trabajadores reclaman recomposiciones que recuperen lo perdido, mientras las empresas argumentan con la caída de la actividad económica y la necesidad de mantener márgenes.
La pérdida de poder adquisitivo no solo afecta el consumo cotidiano sino que también impacta en la demanda agregada y, por ende, en la recuperación económica que el Gobierno espera para la segunda mitad del año. Economistas consultados coinciden en que sin una recomposición salarial sostenida será difícil que se reactive el consumo interno.
Este escenario se da además en un mercado laboral donde el empleo registrado muestra signos de estancamiento. Las altas tasas de interés y la contracción del gasto público siguen siendo un freno para la generación de nuevos puestos de trabajo formales.
Desde el Ministerio de Economía sostienen que la estabilización macroeconómica es el primer paso para luego mejorar los ingresos reales, pero los números de mayo muestran que esa transición todavía no se está reflejando en el bolsillo de los trabajadores registrados.
La pregunta que queda flotando es cuánto tiempo más tolerarán los asalariados esta pérdida acumulada antes de que se traduzca en mayor conflictividad social o en una demanda más explícita de medidas compensatorias.