Economía

Salarios en EE.UU. subieron 38% desde 2019 pero la inflación se comió el 80% de la mejora

Un informe revela que, pese al fuerte incremento nominal, el poder adquisitivo de los trabajadores estadounidenses apenas creció un 7,6%. La heterogeneidad entre sectores y profesiones marca la diferencia.

Publicado el 10 de agosto de 2026, 11:40 hs

Los salarios nominales en Estados Unidos aumentaron un 38% desde 2019, pero la inflación acumulada en el mismo período se llevó gran parte de esa mejora, dejando un incremento real de apenas 7,6%. Así lo revela un informe reciente que analiza el mercado laboral norteamericano y pone en evidencia la brecha entre lo que figura en los recibos de sueldo y lo que realmente se puede comprar con ese dinero.

Según los datos, la inflación acumulada entre 2019 y 2026 rondó el 30%, lo que explica por qué la mayor parte del aumento salarial se evaporó. De ese 38% de suba nominal, aproximadamente el 80% fue absorbido por el encarecimiento de la vida cotidiana: alimentos, vivienda, transporte y servicios básicos.

La heterogeneidad es uno de los puntos más llamativos del informe. Mientras que profesiones vinculadas a la tecnología, la salud y las finanzas registraron aumentos reales por encima del promedio, sectores como el comercio minorista, la hotelería y la manufactura tradicional quedaron prácticamente estancados en términos de poder adquisitivo.

En el caso de los trabajadores del sector tech, por ejemplo, los salarios reales crecieron cerca del 15% en el período. Algo similar ocurrió con enfermeros y especialistas en salud, impulsados por la demanda post-pandemia y la escasez de personal calificado. En cambio, para un empleado de supermercado o un trabajador de hotelería, el salario real prácticamente no se movió o incluso cayó levemente.

Esta disparidad refleja una tendencia que se viene consolidando desde hace años: la economía estadounidense premia cada vez más las habilidades técnicas y digitales, mientras que los empleos que no requieren formación especializada pierden terreno frente a la inflación.

Desde la perspectiva argentina, el dato resulta particularmente interesante. En un país donde los salarios reales vienen sufriendo una erosión constante por inflación crónica, el caso estadounidense sirve como espejo de lo que ocurre cuando la suba de precios se acelera, aunque sea en una economía mucho más robusta. Aquí, con una inflación que en algunos años superó el 200%, el impacto en el poder adquisitivo ha sido aún más devastador.

El informe también destaca que, si bien el mercado laboral de EE.UU. sigue siendo fuerte con tasas de desempleo bajas, el malestar de los trabajadores es palpable. Muchas familias sienten que “corren para quedarse en el mismo lugar”, un fenómeno que ya se observa en encuestas de opinión y que influye en el debate político.

Expertos consultados coinciden en que, para que los aumentos salariales se traduzcan en una mejora genuina, es clave que la inflación se mantenga controlada por debajo del 2-3% anual. Mientras tanto, la brecha entre ganadores y perdedores del mercado laboral continúa ensanchándose.

En resumen, el 38% de aumento suena impresionante en el titular, pero la realidad cotidiana para la mayoría de los estadounidenses es mucho más modesta. La inflación no solo se comió gran parte de esa mejora, sino que además dejó al descubierto las desigualdades estructurales del mercado de trabajo.

← Volver al blog