Reabsorción de pesos y crédito al sector privado: el informe que ilusiona con el crecimiento
Quantum Finanzas reveló que el Gobierno ya retiró casi el 85% de los pesos emitidos para comprar dólares en 2024. El dato clave es la recuperación de los préstamos al sector privado, que podría ser el primer síntoma de una reactivación real de la actividad económica.
Un nuevo informe de Quantum Finanzas trajo un soplo de optimismo al panorama económico local. Según el reporte, el Gobierno nacional logró reabsorber casi el 85% de los pesos que emitió durante 2024 para comprar dólares, un movimiento que reduce la presión sobre la brecha cambiaria y la inflación futura.
El dato no es menor. Durante todo el año pasado, el Banco Central inyectó liquidez para intervenir en el mercado de cambios y evitar una devaluación brusca. Ahora, esa misma liquidez está siendo retirada de manera ordenada, lo que según los analistas de Quantum sienta las bases para una política monetaria más estable.
Pero el punto que realmente llamó la atención del mercado es otro: la recuperación del crédito al sector privado. Después de meses de contracción fuerte, los préstamos a empresas comenzaron a mostrar signos de repunte. Este repunte, aunque todavía modesto, es uno de los pocos indicadores que anticipan un posible aumento del dinamismo económico en los próximos trimestres.
"La reabsorción de pesos combinada con la incipiente recuperación del crédito sugiere que el piso de la recesión podría estar quedando atrás", señala el documento. Para las pymes, que vienen sufriendo la caída brutal de la demanda, este tipo de señales es clave: más crédito significa capacidad de invertir, de recomponer stocks y, eventualmente, de contratar más personal.
El informe también destaca que esta mejora en el crédito no es homogénea. Los préstamos en pesos a las empresas más grandes y con mejor calificación crediticia son los que están creciendo más rápido. Las pymes siguen teniendo dificultades para acceder a financiamiento a tasas razonables, aunque la tendencia general ya es positiva.
Desde el punto de vista monetario, retirar el 85% de los pesos emitidos para comprar dólares representa un esfuerzo fiscal y monetario importante. Evita que esa liquidez termine alimentando la inflación o presionando sobre el tipo de cambio paralelo. Es, en palabras de los analistas, una forma de "limpiar la hoja de balance" antes de pensar en una eventual flexibilización.
¿Esto significa que ya viene la reactivación? Todavía es temprano para cantar victoria. El consumo sigue deprimido, la inversión privada no termina de despegar y la confianza de los empresarios, aunque mejoró levemente, sigue en niveles cautelosos. Sin embargo, que el crédito empiece a moverse es un indicador adelantado que el mercado suele tomar muy en serio.
Para las startups y las empresas de tecnología que operan en la Argentina, esta posible recuperación del crédito podría ser especialmente relevante. Muchas de ellas dependen de líneas de financiamiento para escalar operaciones o invertir en desarrollo de producto. Si los bancos vuelven a prestar de manera sostenida, podría abrirse una ventana que estuvo prácticamente cerrada durante todo 2024.
El informe de Quantum no es un análisis aislado. En las últimas semanas varios bancos y consultoras locales han empezado a revisar al alza sus proyecciones de crecimiento para la segunda mitad del año, precisamente basándose en estos primeros brotes verdes del crédito y en la estabilización de las variables monetarias.
Queda claro que el camino no será lineal. Todavía hay desafíos importantes por delante: la inflación sigue alta, las tarifas siguen ajustándose y el poder adquisitivo de los salarios no se ha recuperado. Pero que un informe técnico destaque la reabsorción de pesos y la recuperación del crédito como factores positivos es, al menos, un cambio de narrativa que vale la pena registrar.
El próximo trimestre será clave para confirmar si esta leve mejoría en el crédito al sector privado se consolida o si se trata de un rebote técnico. Por ahora, el mercado lo toma como una señal de que, lentamente, las condiciones están empezando a alinearse para un crecimiento más sostenido.