Plazo fijo en 2026: ¿Cuánto generan $1.000.000 a 30 días?
Con las tasas de interés en niveles bajos, analizamos cuánto rinde realmente un millón de pesos invertido a 30 días y qué alternativas empiezan a ganar terreno entre los inversores.
Las tasas de interés de los plazos fijos siguen en terreno bajo y cada vez exigen más capital para que las ganancias sean realmente significativas. Según los últimos datos del Banco Central, la tasa efectiva para depósitos a 30 días se ubica en torno al 2,8% mensual, lo que representa una caída notable respecto a los niveles de hace un año.
Si invertís $1.000.000 a 30 días en un plazo fijo tradicional, el rendimiento bruto rondaría los $28.000. Una vez descontado el impuesto a las Ganancias sobre los intereses (que aplica para montos superiores a ciertos umbrales), la ganancia neta se acerca a los $23.500-$24.000, según el banco y el perfil del inversor.
Este número obliga a repensar la estrategia. Con una inflación mensual que, aunque controlada, sigue por encima del 2% en la mayoría de las consultoras, el poder adquisitivo del millón original apenas se mantiene o incluso pierde un poco de terreno. Por eso muchos están optando por inmovilizar sumas más altas o buscar alternativas que, aunque impliquen algo más de riesgo, ofrecen mejores retornos.
¿Por qué las tasas siguen tan bajas?
El contexto macroeconómico explica gran parte de la historia. Con la inflación bajando de manera sostenida y el Banco Central priorizando la estabilidad cambiaria, las tasas de política monetaria se mantuvieron en niveles moderados. Esto impacta directamente en lo que pagan los bancos por los depósitos a plazo. Lo que antes era una herramienta casi automática para proteger los ahorros, hoy genera dudas incluso entre los más conservadores.
Desde los foros y comunidades de inversión que sigo, se repite una misma pregunta: "¿Vale la pena inmovilizar un millón por menos de 25 lucas netas?". La respuesta depende del perfil. Para quien necesita liquidez y cero riesgo, sigue siendo una opción válida. Pero para quien puede tolerar un poco más de volatilidad, empiezan a aparecer otras alternativas.
Alternativas que están ganando terreno
Algunos inversores están migrando parte de su portafolio hacia fondos comunes de inversión (FCI) money market o t+0, que en muchos casos rinden por encima del plazo fijo sin perder liquidez inmediata. Otros exploran las letras del Tesoro o incluso obligaciones negociables de empresas con buen rating, aunque aquí el riesgo crediticio ya entra en juego.
También hay quienes combinan: dejan una parte en plazo fijo como colchón de seguridad y destinan el resto a instrumentos dolarizados o ligados a la inflación. La idea es no poner todos los huevos en la misma canasta cuando las tasas reales son tan ajustadas.
El cálculo que nadie hace en voz alta
Si repetís esta operación durante todo 2026 con la misma tasa (algo poco probable, pero útil como ejercicio), esos $28.000 mensuales brutos se convertirían en poco más de $336.000 anuales. Suena a mucho, pero representa solo un 33,6% bruto anual sobre el capital. Con una inflación proyectada que varias consultoras ubican entre 25% y 35% para el año próximo, el rendimiento real terminaría siendo modesto o incluso negativo.
Por eso el consejo que más se repite en los grupos de inversión es simple: no dejes de usar el plazo fijo, pero no lo uses como única herramienta. Pensalo como parte de una estrategia más amplia. Con $1.000.000 invertidos, los $24.000 netos mensuales pueden ser un buen complemento, pero difícilmente un ingreso principal.
El dato concreto es este: hoy, para generar $50.000 netos por mes con un plazo fijo a 30 días, necesitarías invertir cerca de $2.100.000. Esa es la nueva realidad que muchos están empezando a digerir en 2026.