Economía

Nuevos aranceles de Trump: Argentina, en el fuego cruzado entre EE.UU. y China

La decisión de Donald Trump de imponer nuevos aranceles deja en suspenso el acuerdo comercial con Argentina y amenaza con frenar inversiones extranjeras en el país, según analistas.

Publicado el 25 de julio de 2026, 09:45 hs

Mapa de Argentina entre banderas de Estados Unidos y China con contenedores de carga y aranceles
Ámbito — Economía

El anuncio de la Casa Blanca sobre nuevos aranceles a importaciones chinas volvió a poner a la Argentina en una posición incómoda. El país, que en los últimos años intentó equilibrar su relación comercial con ambos gigantes, ahora se encuentra atrapado en medio de una escalada que amenaza con complicar sus exportaciones, atraer inversiones y hasta el acuerdo bilateral que venía negociando con Washington.

Según expertos consultados, la medida de Trump —que eleva los aranceles a productos chinos en hasta un 60% en algunos rubros— deja en un limbo las condiciones estipuladas en el acuerdo comercial con Argentina firmado durante la anterior administración. Ese pacto preveía ventajas para productos argentinos como soja, carne, litio y cobre, pero ahora podría verse afectado por las represalias que China ya anunció contra los aliados de Washington.

"Argentina quedó en el medio del ring. No es solo un tema de aranceles, es que las cadenas de valor globales se están reconfigurando y nosotros dependemos de ambos mercados", explica un economista de la UBA que pidió reserva. El litio argentino, por ejemplo, es clave para las baterías que China ensambla y exporta a todo el mundo. Si Pekín decide aplicar contramedidas, las empresas locales podrían perder su principal comprador.

Desde el sector agroindustrial porteño también hay preocupación. La soja y sus derivados representan una parte importante de las exportaciones argentinas a China. Aunque Trump no apunta directamente a la Argentina, los efectos indirectos ya se sienten en los mercados de granos. Los futuros de soja en Chicago cayeron tras el anuncio, y los exportadores locales temen que China busque proveedores alternativos o baje los precios de compra.

El impacto no se limita al comercio. Fuentes del sector minero y de startups de tecnología verde señalan que varias rondas de inversión que estaban en carpeta con capitales chinos y estadounidenses podrían congelarse. "Los inversores chinos están repensando sus apuestas en países que se alinean demasiado con Trump", dice un analista de una consultora de inversiones con oficinas en Buenos Aires y Shanghái.

El gobierno argentino, por ahora, mantiene un perfil bajo. Desde el Ministerio de Economía aseguran que se está trabajando en "canales diplomáticos" para que el país no quede perjudicado. Pero en off, funcionarios admiten que el margen de maniobra es estrecho: Milei ya eligió un alineamiento claro con Washington, lo que complica cualquier negociación con Pekín.

Lo que nadie cuenta es que esta tensión llega en un momento delicado para la economía local. Con reservas netas todavía ajustadas y una inflación que, aunque bajó, sigue siendo un problema, cualquier caída en las exportaciones o en el ingreso de dólares sería un golpe duro. Además, el litio —uno de los pocos sectores que venía atrayendo inversiones millonarias— podría verse afectado si China decide diversificar sus proveedores hacia África o Australia.

Hay algo de déjà vu en todo esto. Durante la primera presidencia de Trump ya vivimos una versión light de esta película: aranceles, renegociaciones y un gobierno argentino que intentaba quedar bien con todos. Esta vez la escala es mayor y el contexto global, más hostil.

Mientras tanto, en Palermo y en los barrios porteños la gente común sigue con su rutina, ajena a cómo un tuit desde Washington o una conferencia de prensa en Beijing pueden terminar afectando el precio del pan o la posibilidad de que una pyme consiga financiamiento. Pero en las oficinas de Puerto Madero y en los escritorios de los economistas, la cuenta ya está clara: Argentina volvió a quedar en el medio del fuego cruzado.

← Volver al blog