Tecnología

Nueva investigación revela quiénes son más vulnerables a la desinformación sobre salud

Un estudio argentino identifica que la alfabetización mediática, la alfabetización en salud y las actitudes hacia las vacunas son los factores clave que protegen contra información falsa en temas sanitarios. Los resultados abren la puerta a intervenciones más efectivas y diferenciadas.

Publicado el

Hospital Universitario de la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza.

Una nueva investigación realizada por un equipo independiente de científicos argentinos buscó responder una pregunta clave: ¿por qué frente a la misma pieza de desinformación sobre salud algunas personas la detectan fácilmente mientras otras la creen y actúan en consecuencia?

El estudio, impulsado por Chequeado y liderado por Guillermo Solovey (CONICET), María Belén Zanoni y Guadalupe Nogués, se centró en el campo de la salud porque allí las consecuencias de creer información falsa pueden ser graves: desde rechazar tratamientos probados hasta consumir productos sin evidencia que resultan dañinos.

Los investigadores analizaron una combinación de factores cognitivos, educativos, demográficos y actitudinales. Los resultados muestran que no existe un único “perfil vulnerable”, sino una compleja interacción de variables. Lo más relevante del trabajo es que los tres factores más fuertemente asociados a un mejor desempeño a la hora de identificar desinformación son modificables: la alfabetización mediática, la alfabetización en salud y las actitudes positivas hacia las vacunas.

Esto es una buena noticia. A diferencia de características como la edad o el nivel socioeconómico, estos tres elementos pueden mejorarse mediante intervenciones educativas y de comunicación. El estudio demuestra, además, que una mayor alfabetización mediática puede amortiguar otras vulnerabilidades, lo que abre la posibilidad de diseñar estrategias más precisas según el público objetivo.

Según los autores, entender estas diferencias permite dejar de lado las campañas genéricas y pasar a intervenciones diferenciadas: reforzar distintos aspectos de la información según el perfil de la persona o comunidad. En Argentina, donde la desinformación sanitaria circuló fuertemente durante la pandemia y sigue presente en temas como vacunas, medicamentos y dietas milagrosas, este tipo de evidencia resulta especialmente valiosa.

El informe completo, que incluye la metodología detallada y todos los resultados, está disponible en el sitio de Chequeado. El equipo de investigación actuó con total independencia, lo que garantiza que las conclusiones no estén sesgadas por expectativas previas de la organización.

Desde el punto de vista tecnológico, el estudio refuerza la necesidad de combinar herramientas de fact-checking con programas de alfabetización digital y científica. En un ecosistema donde la IA genera cada vez más contenido sintético y las redes amplifican mensajes virales, contar con población que sepa evaluar s, reconocer sesgos y comprender evidencia científica se vuelve una herramienta de salud pública tan importante como cualquier vacuna.

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