Mundial 2026, juntadas e inflación: el asado aumentó 67.400% desde Sudáfrica 2010
Un informe privado analizó la evolución de precios de los productos estrella de las juntadas de hinchas argentinos. Desde el Mundial de Sudáfrica, el costo de un asado típico se multiplicó por 675.
Un asado para ver el partido ya no es lo que era. Según un informe privado que siguió los precios de los cortes y acompañamientos más consumidos por los hinchas argentinos, el costo de una parrilla básica para seis personas aumentó un 67.400% entre el Mundial de Sudáfrica 2010 y la antesala del de 2026.
El estudio, realizado por una consultora especializada en consumo, tomó como referencia los valores de junio de cada año mundialista: 2010, 2014, 2018, 2022 y la proyección actual. El resultado es una curva que refleja no solo la inflación crónica argentina, sino también cómo cambió el ritual de juntarse a ver la Selección.
Qué incluye el “asado mundialista tipo”
El combo analizado contempla: 2 kilos de asado de tira, 1 kilo de chorizo, 6 latas o botellas de cerveza, 2 paquetes de papas fritas, 1 botella de soda y carbón. En 2010, todo esto salía alrededor de $48. Hoy, el mismo lote supera los $32.400.
“El aumento no fue lineal. Entre 2010 y 2014 el salto fue fuerte por la devaluación post-Sudáfrica, pero entre 2018 y 2022 se aceleró de manera brutal”, explica el informe. Solo en los últimos cuatro años el precio del asado de tira se multiplicó por más de 15.
La evolución corte por corte
- Asado de tira: de $8,50 el kilo en 2010 a $5.800 hoy.
- Chorizo: de $9 a $6.200.
- Cerveza (pack 6 latas): de $18 a $9.800.
- Papas fritas (2 paquetes): de $6 a $1.450.
Los datos muestran que los productos de origen animal fueron los que más se encarecieron, mientras que los snacks industriales y la cerveza, aunque también subieron fuerte, lo hicieron a un ritmo algo menor.
Cómo cambió el ritual
No solo subieron los precios. También mutó la forma de juntarse. En 2010 era común armar un asado en el patio o la terraza. En 2022, muchos optaron por comprar porciones individuales en rotiserías o directamente pedir delivery. Para 2026, el informe estima que una parte importante de los hinchas directamente comprará solo achuras o se conformará con un choripán.
“El asado dejó de ser el centro de la juntada para muchos. Ahora es un lujo que se hace cada tanto, no en todos los partidos”, dice un vecino de La Plata que sigue la Selección desde hace 30 años.
Inflación y nostalgia
El 67.400% de aumento acumulado no sorprende a quien vive en Argentina, pero impresiona cuando se pone en perspectiva: en 16 años el precio del asado se multiplicó por 675. Si los salarios hubieran seguido esa misma curva, un sueldo de $3.000 de 2010 equivaldría hoy a más de dos millones de pesos.
Mientras el país se prepara para el Mundial 2026 —donde la Selección defenderá el título conseguido en Qatar—, muchos hinchas ya calculan cuánto les va a salir la primera juntada. Y empiezan a barajar alternativas: desde el clásico choripán de barrio hasta ver el partido por streaming con una cerveza compartida.
Porque al final, como dice el informe en su conclusión, “el asado no desapareció, pero se volvió un evento de ocasión. La inflación convirtió el ritual en excepción”.