Monotributo: tributarista propone volver a los "responsables no inscriptos" y Caputo la escucha
Una especialista oída por el ministro de Economía sugiere restablecer esta categoría intermedia entre monotributistas y autónomos para combatir facturación trucha y mejorar aportes jubilatorios.
Una tributarista que fue consultada por el ministro de Economía, Luis Caputo, propuso restablecer la categoría de "responsables no inscriptos", una figura intermedia que existió durante años entre el monotributo y el régimen general de autónomos.
La idea busca atacar dos problemas estructurales: la facturación apócrifa (la famosa "factura en negro" o "trucha") y el bajo nivel de aportes al sistema jubilatorio. Según la especialista, esta categoría permitiría formalizar a miles de contribuyentes que hoy operan en un limbo, facturando poco pero lo suficiente como para no encajar cómodamente en el monotributo.
El "responsable no inscripto" era, básicamente, un contribuyente que no estaba inscripto en IVA ni en Ganancias pero que emitía facturas y realizaba aportes previsionales. Se trataba de un escalón intermedio: más exigente que el monotributo pero menos complejo que ser autónomo pleno. La categoría fue eliminada hace años y muchos profesionales consideran que su desaparición contribuyó a agrandar la brecha entre los regímenes.
¿Qué cambiaría en la práctica?
Para un trabajador o pequeño prestador de servicios que factura entre $2 y $4 millones al año, por ejemplo, esta opción representaría un alivio impositivo respecto del régimen general pero mayor control que el monotributo. El objetivo es que pague IVA y haga aportes jubilatorios sin la carga administrativa completa de un autónomo. Según estimaciones privadas, podría incorporar al sistema previsional a decenas de miles de personas que hoy aportan poco o nada.
La propuesta llega en un momento en que el Gobierno busca aumentar la recaudación sin subir alícuotas. Caputo viene recibiendo distintas sugerencias de tributaristas para reformar el monotributo, que en los últimos años se convirtió en un régimen masivo pero también en un cuello de botella para quienes crecen. Varios especialistas coinciden en que el monotributo actual desincentiva la formalización cuando los ingresos superan ciertos umbrales.
Desde el punto de vista previsional, el impacto podría ser relevante. Argentina tiene un problema crónico de baja densidad de aportes. Incorporar a contribuyentes que hoy facturan como monotributistas "agresivos" o directamente en negro permitiría engrosar la base de futuros jubilados sin necesidad de una reforma previsional integral.
La tributarista consultada por Caputo no es la única que viene planteando esta idea. En foros técnicos y reuniones con la AFIP, el tema resurge cada vez que se discute simplificación tributaria. El desafío, como siempre, será el diseño concreto: qué montos de facturación cubriría, qué alícuotas se aplicarían y qué obligaciones de información tendría que cumplir este nuevo responsable no inscripto.
Por ahora no hay anuncio oficial, pero el solo hecho de que la propuesta haya llegado a oídos del ministro indica que el Gobierno está explorando opciones para modificar el monotributo más allá de los ajustes anuales de escalas. En un contexto de ajuste fiscal, cualquier medida que logre más recaudación con menor resistencia política tiene chances de avanzar.
Queda por ver si la idea se traduce en un proyecto concreto o si queda como una de las tantas sugerencias que circulan por Economía. Lo cierto es que el régimen de monotributo, tal como está hoy, genera cada vez más ruido entre quienes lo usan y entre quienes lo administran.