Minería argentina: tercer mes consecutivo de suba y petróleo no convencional crece 39% anual
La producción minera registró en mayo su tercer incremento mensual consecutivo y alcanzó un nuevo récord en el IPI, impulsada principalmente por el petróleo no convencional. Mientras tanto, el sector pesquero cayó a sus niveles más bajos desde febrero de 2025.
La actividad minera en la Argentina volvió a mostrar signos de recuperación en mayo, con un Índice de Producción Industrial (IPI) minero que trepó a un nuevo récord histórico. Según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), este fue el tercer mes consecutivo de suba, consolidando una tendencia positiva que contrasta con otros sectores de la economía.
El principal motor de este crecimiento fue el petróleo no convencional, que registró un salto interanual del 39%. Este segmento, concentrado mayoritariamente en Vaca Muerta, sigue siendo uno de los pocos con dinamismo sostenido en medio de un contexto macroeconómico complejo. La combinación de inversiones extranjeras, mejoras en la productividad y un marco regulatorio más estable parecen estar dando resultados concretos.
"Es la tercera suba mensual seguida", confirman fuentes del sector, lo que marca una tendencia clara más allá de los vaivenes estacionales. Si bien el IPI minero total incluye también la extracción de minerales metálicos y no metálicos (como el litio, que sigue creciendo en el noroeste), el shale oil y gas explican la mayor parte del impulso reciente.
Por el lado opuesto, el IPI pesquero retrocedió fuertemente y cayó a sus niveles más bajos desde febrero de 2025. La actividad en los puertos del litoral atlántico se vio afectada por una combinación de cuotas de captura más restrictivas, menores stocks de algunas especies y costos operativos elevados que complican la rentabilidad de la flota.
Este contraste entre minería y pesca no es nuevo, pero en el actual contexto de búsqueda de dólares genuinos cobra especial relevancia. Mientras el sector minero (y especialmente el hidrocarburífero) aporta divisas por exportaciones crecientes, la pesca enfrenta un semestre complicado con perspectivas de recuperación recién para fin de año.
Analistas consultados coinciden en que el petróleo no convencional seguirá siendo el gran impulsor de la minería en los próximos meses. Las proyecciones para el segundo semestre son optimistas, siempre que se mantengan los niveles de inversión y no aparezcan nuevas restricciones cambiarias que frenen la importación de insumos clave.
Lo que nadie cuenta es que detrás de estos números hay una transformación silenciosa: pozos que antes tardaban meses en perforarse hoy se completan en semanas, gracias a la adopción de tecnologías que llegaron con las operadoras internacionales. Ese salto de productividad es lo que explica, en buena medida, el 39% de aumento anual en el no convencional.
El dato del IPI minero en mayo se suma a otras señales positivas en el frente externo, aunque la economía en general sigue mostrando una recuperación frágil y segmentada. Para el sector minero, al menos, el piso parece haber quedado atrás.