Economía

Los estados que te hacen ahorrar dólares: dónde comprar libre de impuestos en EE.UU.

Antes de planificar tu viaje, conocé cuáles son las zonas con ventajas fiscales que te permiten gastar mucho menos. Guía actualizada de los estados sin sales tax y cómo aprovecharlos.

Publicado el 6 de julio de 2026, 01:05 hs

Turista cargando bolsas de compras en una avenida comercial de una ciudad estadounidense soleada
Ámbito — Economía

Si estás armando un viaje a Estados Unidos y querés maximizar cada dólar, el tema de los impuestos sobre las ventas (sales tax) puede marcar una diferencia enorme en tu presupuesto. No todos los estados cobran lo mismo y algunos directamente no lo cobran. Conocer estos detalles antes de comprar ese jean, esa laptop o esos regalos puede significar ahorrar entre un 4% y un 10% extra en cada transacción.

¿Qué es el sales tax y por qué importa?

El impuesto a las ventas es un porcentaje que se agrega al precio de la mayoría de los productos y servicios en el punto de compra. A diferencia del IVA argentino, varía por estado y a veces por ciudad o condado. En promedio ronda el 7%, pero puede llegar al 10% en algunos lugares. Ese porcentaje se calcula sobre el subtotal y se paga en el momento de la compra, por lo que muchas veces ni lo vemos venir hasta que llega la cuenta final.

Los estados que no cobran sales tax

Hay cinco estados en los que no existe el impuesto estatal a las ventas. Esto los convierte en verdaderos paraísos para los compradores que viajan con lista de compras larga:

  • Delaware: El clásico. No tiene sales tax estatal ni local. Es ideal si estás cerca de Filadelfia o Washington DC. Las grandes cadenas y outlets lo saben y los precios ya reflejan esa ventaja.
  • Montana: El paraíso de los que van al oeste. Sin impuesto a las ventas. Perfecto si combinás viaje con parques nacionales. Recordá que algunas ciudades cobran pequeñas tasas locales, pero son mínimas.
  • New Hampshire: El favorito de los que van a Boston. “Live Free or Die” no es solo un lema: tampoco cobran sales tax. Los malls de la zona y las tiendas de electrónica son un imán para turistas y locales.
  • Oregon: Otro gigante del noroeste. Cero impuesto estatal. Portland y sus alrededores son un paraíso para quienes buscan ropa, tecnología y artículos para el hogar.
  • Alaska: El más extremo geográficamente. No tiene sales tax estatal, aunque algunos municipios sí aplican una pequeña tasa local. Si estás pensando en un crucero o viaje alucinante, vale la pena chequear las ciudades específicas.

Estados con ventajas adicionales

Más allá de los que no cobran nada, hay otros que ofrecen exenciones temporales o categorías libres de impuestos. Por ejemplo:

  • Texas, Florida y Tennessee tienen “tax-free weekends” durante el back to school o fechas específicas. En esos días, ciertos productos (ropa, zapatos, útiles escolares) se venden sin sales tax. Si tu viaje coincide, podés ahorrar cientos de dólares.
  • Louisiana ofrece un reembolso de taxes a turistas internacionales en ciertos casos, aunque el trámite es un poco más engorroso.

Consejos prácticos para aprovecharlo

No todo se trata de cruzar la frontera a un estado sin tax. Hay detalles que marcan la diferencia:

  1. Chequeá el uso tax: Algunos estados te cobran impuesto cuando volvés si declarás compras grandes. En la práctica, para cantidades razonables de uso personal, casi nadie lo hace, pero si comprás una notebook de 2000 dólares, mejor averiguar.

  2. Outlet malls estratégicos: Muchos de los mejores outlets están ubicados en estados sin tax o en las fronteras. El Christiana Mall en Delaware o el Woodbury Common en Nueva York (aunque este último sí tiene tax alto, la variedad compensa).

  3. Categorías exentas: Incluso en estados con tax alto, ropa interior, medicamentos de venta libre o alimentos básicos suelen tener tratamiento diferente. Conviene conocer las reglas locales.

  4. Tarjetas de crédito sin comisiones: Usá tarjetas que no cobren cargo por compra en el exterior y que te den puntos o devolución. Eso suma otro nivel de ahorro.

El detalle que lo cambia todo

Lo que nadie cuenta es que el ahorro real no viene solo de elegir el estado correcto, sino de planificar las compras grandes en esos destinos. Si tenés que comprar una cámara, un teléfono o equipamiento para tu negocio, programar esa compra en Oregon o New Hampshire puede significar llevarte cientos de dólares extras en el bolsillo.

“Compré mi laptop en Portland y me ahorré casi 80 dólares que después usé para comer en un food truck”, cuenta en un foro de viajeros una argentina que viaja varias veces por año. Pequeños detalles como ese multiplican el placer del viaje.

Si estás por viajar, mirá el mapa, alineá tus días de shopping con estos estados y armá tu ruta en consecuencia. A veces la mejor forma de disfrutar Estados Unidos es sabiendo dónde el dinero rinde un poco más.

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