Las principales frases de Kristalina Georgieva: del financiamiento y las inversiones al "club
La titular del FMI elogió los avances de la Argentina junto a Caputo, pero enfatizó la necesidad de acumular reservas y que el crecimiento llegue a toda la sociedad. Repasamos sus declaraciones más relevantes de la conferencia.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, visitó Buenos Aires y compartió escenario con el ministro de Economía, Luis Caputo. En una conferencia de prensa que duró poco más de media hora, repasó los logros del programa argentino, pero también dejó varios mensajes claros sobre lo que viene.
"Argentina ha superado todas las metas del programa", arrancó Georgieva, y lo repitió varias veces. Según sus palabras, el país logró una estabilización que pocos esperaban hace un año y medio. "Esto no es solo un éxito técnico, es un éxito real para la gente", agregó.
Sin embargo, la búlgara fue tajante en que el trabajo no está terminado. "Acumular reservas sigue siendo la prioridad número uno", dijo en un momento en que el Banco Central ya acumuló más de 10.000 millones de dólares desde el cambio de gobierno. Para Georgieva, las reservas no son un lujo: son el escudo que permite pensar en levantar las restricciones cambiarias sin riesgos.
Uno de los conceptos que más repitió fue el de "crecimiento inclusivo". "No alcanza con que la economía crezca. Ese crecimiento tiene que llegar a la sociedad, especialmente a los sectores más vulnerables", señaló. Fue su forma de reconocer los costos sociales del ajuste sin criticarlo abiertamente.
Sobre el futuro del acuerdo con el FMI, Georgieva dejó la puerta abierta a un nuevo programa. "Estamos listos para acompañar a Argentina en la próxima fase", dijo. Aunque evitó dar detalles, dejó entrever que el foco pasará de la estabilización a las reformas estructurales y el crecimiento.
Quizás la frase que más llamó la atención fue cuando habló del "club de los emergentes". "Argentina tiene todo para volver a ser parte de ese club: recursos naturales, talento, una industria creativa y una capacidad de resiliencia que pocos países tienen", afirmó. Fue un guiño claro al gobierno de Milei y un mensaje de que el FMI ve potencial si se mantiene el rumbo.
En relación a las inversiones, Georgieva fue directa: "El mundo está mirando a Argentina. Las oportunidades están ahí, pero necesitan certidumbre y reglas claras". Mencionó especialmente el sector energético, minería y tecnología como áreas donde el país puede atraer capital extranjero.
Sobre el financiamiento, aclaró que el FMI no es un banco comercial. "Nuestro rol es acompañar las reformas que generen confianza para que el sector privado financie el desarrollo", explicó. Una forma elegante de decir que el gobierno argentino deberá buscar fondos en los mercados internacionales una vez que se levanten las restricciones.
Georgieva también se refirió al impacto social de las políticas. "Entendemos que los ajustes duelen, especialmente en los primeros meses. Por eso es clave proteger a los más vulnerables y asegurarnos de que los beneficios lleguen rápido", dijo. Fue su manera de validar el enfoque del gobierno mientras pedía sensibilidad social.
La funcionaria cerró su intervención con un mensaje optimista: "Argentina ya demostró que puede. Ahora viene la parte más difícil y más importante: sostenerlo en el tiempo y hacer que el crecimiento sea para todos".
Las palabras de Georgieva dejan varias lecturas. Por un lado, un respaldo fuerte al programa económico actual. Por el otro, recordatorios claros de que las reservas, la inclusión social y las reformas estructurales siguen siendo condiciones para cualquier apoyo futuro del organismo.
En un país acostumbrado a los vaivenes con el FMI, esta visita dejó un tono más constructivo que en otras épocas. Resta ver si las palabras se traducen en acciones concretas en los próximos meses.