Economía

La industria usó solo el 58,4% de su capacidad en mayo: los sectores más golpeados

El indicador del INDEC cayó por debajo del nivel de hace un año, acompañando una contracción del 5,7% en la producción industrial. Metalmecánica y automotriz lideran las caídas en un contexto de demanda débil.

Publicado el 15 de julio de 2026, 21:10 hs

Fábrica industrial argentina con maquinaria detenida y poca actividad en la línea de producción
Ámbito — Economía

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que en mayo la industria argentina utilizó apenas el 58,4% de su capacidad instalada, un retroceso de 1,4 puntos porcentuales respecto de abril y por debajo del registro de mayo de 2024.

Este dato confirma la tendencia contractiva que ya se venía observando en el nivel de actividad: la producción industrial cayó 5,7% interanual en el mismo mes. Si bien el uso de capacidad instalada viene mostrando una leve recuperación desde los pisos de 2024, todavía se mantiene en niveles históricamente bajos.

Los sectores más afectados fueron la metalmecánica y la industria automotriz. En el caso de los vehículos y autopartes, la utilización de capacidad cayó con fuerza, reflejando la menor demanda interna y las dificultades para colocar producción en el mercado externo. Algo similar ocurrió en maquinaria y equipo, donde la paralización de obras públicas y la cautela de las empresas para invertir impactaron de lleno.

Otros rubros que mostraron caídas significativas fueron los minerales no metálicos (asociados a la construcción) y el sector de muebles y colchones. En cambio, se observaron mejoras relativas en alimentos y bebidas, y en tabaco, aunque sin alcanzar niveles que compensen el panorama general.

Desde el lado de la demanda, analistas coinciden en que la combinación de salarios reales todavía deprimidos, crédito caro y una inversión privada que no termina de despegar explica gran parte de este desempeño. Aunque la inflación bajó y se logró cierta estabilidad macro, la recuperación industrial sigue siendo frágil y desigual.

El dato de mayo refuerza la idea de que, más allá de los números fiscales y cambiarios que suelen dominar la agenda, la economía real —especialmente la manufactura— todavía no encontró el motor que le permita volver a crecer de manera sostenida. Para los próximos meses, todo dependerá de si la demanda interna logra recomponerse y si las exportaciones industriales encuentran un mayor espacio.

Mientras tanto, muchas plantas continúan operando con niveles de stock elevados y turnos reducidos, una situación que ya se está traduciendo en suspensiones y menor ritmo de contrataciones en varios polos productivos del país.

← Volver al blog