Economía

La industria cayó 5,7% anual en mayo: textiles, autos y maquinaria se derrumbaron

El IPI manufacturero del INDEC registró una nueva contracción anual en mayo. Aunque hubo una leve recuperación mensual, el acumulado del año sigue en rojo y muestra una industria que no logra despegar.

Publicado el 8 de julio de 2026, 18:10 hs

Gráfico descendente de la industria manufacturera argentina con fábricas cerradas al fondo
Ámbito — Economía

La industria manufacturera argentina volvió a registrar números negativos en mayo. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Producción Industrial (IPI) cayó 5,7% respecto al mismo mes del año anterior. Es el cuarto mes consecutivo con cifras en baja y confirma que el sector sigue siendo uno de los más golpeados por la recesión.

Los rubros que más arrastraron el resultado fueron textiles, con una caída cercana al 20%, maquinaria y equipo, y la fabricación de vehículos automotores. Este último sector, históricamente un termómetro de la actividad, acumula ya varios meses de contracción fuerte, afectando no solo a las terminales sino a toda la cadena de autopartes.

En términos mensuales, el IPI mostró una leve mejora del 0,8% respecto a abril. Sin embargo, esa recuperación fue insuficiente para cambiar la tendencia general. El acumulado de los primeros cinco meses del año cierra con una caída de 4,1% interanual, lo que habla de un sector que no logra encontrar piso.

Desde distintos sectores productivos ya advierten que la combinación de alta tasa de interés, dólar oficial atrasado y consumo deprimido está complicando la ecuación. En el caso de textiles, el freno en las ventas al público y la competencia de importaciones más baratas explican gran parte del derrumbe. En autos, la caída de las exportaciones a Brasil y la baja demanda interna completan el panorama.

Analistas consultados coinciden en que, sin un rebote claro del consumo interno y con las exportaciones aún débiles, será difícil ver una recuperación sostenida en el corto plazo. Algunos incluso hablan de que el segundo semestre podría ser aún más complicado si no se toman medidas específicas para el sector industrial.

La noticia llega en un contexto donde otros indicadores, como el consumo de energía industrial o las ventas en supermercados, también muestran señales de estancamiento. La industria, que representa alrededor del 15% del PBI, sigue siendo uno de los sectores que más está pagando el ajuste macroeconómico.

Desde el Gobierno sostienen que se trata de un “reordenamiento” necesario y que las bases para un crecimiento más sólido se están sentando. Sin embargo, en las fábricas el día a día cuenta otra historia: suspensiones, turnos reducidos y, en algunos casos, despidos que ya empiezan a ser visibles.

El detalle que preocupa es que esta caída no es homogénea. Sectores como el de alimentos y bebidas resisten mejor, pero no alcanzan a compensar el derrumbe en las ramas más sensibles al ciclo económico. La brecha entre ganadores y perdedores dentro de la propia industria se está agrandando.

Queda por ver cómo evolucionará el resto del año. Por ahora, los números de mayo confirman que la reactivación industrial sigue siendo una promesa pendiente.

← Volver al blog