La Fed mantiene las tasas en el debut de Kevin Warsh y crece la división interna sobre una suba en 2026
El banco central de EE.UU. decidió no modificar las tasas de interés en su primera reunión con Kevin Warsh al frente. Las proyecciones económicas muestran divisiones crecientes entre los miembros sobre posibles aumentos en 2026, mientras el nuevo presidente evita dar señales claras sobre el futuro.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en el rango de 4,25%-4,50% en la reunión que marcó el debut de Kevin Warsh como presidente del organismo.
La decisión, ampliamente esperada por el mercado, llega en un momento de incertidumbre económica global y con señales mixtas en la economía estadounidense. Lo más relevante, sin embargo, no fue lo que se decidió, sino lo que se discutió: las proyecciones actualizadas muestran una división cada vez más clara entre los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) sobre la posibilidad de subir las tasas en 2026.
El debut de Warsh: sin proyecciones, con énfasis en la prudencia
En su primer discurso como titular de la Fed, Kevin Warsh se mostró cauto y evitó dar cualquier tipo de forward guidance, es decir, indicios sobre el rumbo futuro de la política monetaria. "No voy a especular sobre dónde estaremos en seis meses o en un año", señaló durante la conferencia de prensa posterior a la reunión.
Esta postura marca un cambio de estilo respecto a su antecesor. Warsh, con pasado en la Fed durante la crisis de 2008 y cercano a círculos republicanos, parece priorizar la flexibilidad por sobre las señales claras al mercado. Fuentes cercanas al organismo indican que esta actitud responde a la volatilidad actual de los datos económicos y a la incertidumbre generada por las políticas de la administración Trump.
Las proyecciones: inflación bajo control pero con riesgos
Junto con el comunicado, la Fed publicó sus estimaciones actualizadas de inflación, actividad económica y empleo. El panorama general es de moderado optimismo: se espera que la inflación se mantenga cerca del objetivo del 2% durante los próximos años, mientras que el crecimiento del PBI se proyecta en torno al 2,1% para 2025.
Sin embargo, el documento revela que al menos tres miembros del FOMC ahora ven necesario subir las tasas al menos una vez durante 2026, una postura que no aparecía con tanta fuerza en las proyecciones anteriores. Esta división interna es uno de los datos más relevantes de la jornada.
"Hay miembros que creen que la economía está generando demasiada demanda y que es necesario enfriarla preventivamente", explicó un analista que sigue de cerca las reuniones del FOMC. Del otro lado, la mayoría aún apuesta por mantener las tasas estables o incluso bajarlas si la actividad se frena más de lo esperado.
El mercado reacciona con cautela
Los mercados financieros tuvieron una reacción moderada tras el anuncio. El dólar se fortaleció levemente frente a monedas emergentes, mientras que los futuros de tasas muestran ahora una probabilidad de alrededor del 35% de que haya al menos un aumento de 25 puntos básicos durante el próximo año.
En la región, la decisión de la Fed mantiene presión sobre los bancos centrales latinoamericanos. En Argentina, donde la inflación sigue siendo un tema central, el mantenimiento de tasas altas en EE.UU. limita el margen de maniobra para una eventual baja más agresiva del costo del dinero.
¿Qué viene ahora?
La próxima reunión del FOMC está prevista para diciembre. Hasta entonces, todos los ojos estarán puestos en los datos de empleo, inflación y consumo que se publiquen en las próximas semanas. Kevin Warsh tendrá que definir si mantiene su estilo de no dar pistas o si, ante presiones políticas o del mercado, comienza a marcar un camino más claro.
Lo que quedó claro en este debut es que la Fed de Warsh prioriza la flexibilidad por sobre las certezas. En un mundo cada vez más impredecible, esa quizás sea la única certeza que dejó la reunión.