La canasta de crianza subió entre 1,7% y 1,8% en mayo: ¿cuánto se necesita para mantener a un hijo?
Según los últimos datos, criar a un niño de entre 0 y 12 años en Argentina requiere entre $500.000 y más de $800.000 mensuales dependiendo de la edad. La canasta de crianza, que incluye bienes, servicios y el valor del tiempo de cuidado, volvió a aumentar.
La canasta de crianza, ese indicador que pocos conocen pero que refleja crudamente lo que cuesta ser padre o madre en Argentina, volvió a subir en mayo. Según los datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, el aumento rondó entre el 1,7% y el 1,8% según la franja etaria del niño.
Para ponerlo en números concretos: mantener a un chico de 0 a 5 años demandó en promedio $503.000 mensuales. Para los de 6 a 12 años, la cifra trepó a $624.000. Estos valores incluyen no solo pañales, leche, guardería o colegio, sino también la valorización económica del tiempo que se dedica al cuidado, algo que habitualmente queda invisibilizado en las cuentas familiares.
Qué mide realmente esta canasta
A diferencia de la canasta básica tradicional, esta herramienta tiene dos componentes claros. Por un lado, los bienes y servicios indispensables: alimentación, salud, educación, vestimenta, transporte y recreación. Por el otro, el valor de las horas destinadas al cuidado no remunerado, que según los estudios representa entre el 35% y el 40% del total.
Esto último es clave porque revela algo que muchas familias ya saben por experiencia: criar hijos no es solo gastar plata, es también dejar de ganar plata porque alguien tiene que estar presente. Ese trade-off entre tiempo y dinero se está volviendo cada vez más insostenible en un contexto de inflación crónica.
Cómo impacta en las familias reales
En un país donde el salario mínimo ronda los $280.000 y el promedio neto apenas supera los $400.000, estas cifras explican en buena medida por qué tantas parejas postergan la decisión de tener hijos o directamente deciden no tenerlos. Un solo chico de jardín puede consumir más del 100% de un sueldo mínimo.
"La gente cree que el mayor gasto es la guardería o el colegio, pero en realidad el pico de costo aparece en los primeros años por la alimentación especial y el cuidado intensivo", explica un informe reciente del Observatorio. Y agrega que a partir de los 6 años el gasto se redistribuye: baja un poco el cuidado pero suben fuertemente los gastos educativos y de transporte.
El dato que incomoda
Lo más preocupante no es solo el valor absoluto, sino la velocidad con la que estos costos se escapan de los ingresos. En los últimos doce meses la canasta de crianza acumuló un aumento cercano al 70%, muy por encima de la inflación oficial. Eso significa que mantener a un hijo se está volviendo relativamente más caro que mantener un auto o pagar el alquiler en muchas ciudades.
Para las familias monotributistas o informales la situación es aún más crítica, ya que no acceden fácilmente a las asignaciones familiares universales o los reintegros de la Tarjeta Alimentar. Muchas terminan recurriendo a la ayuda de abuelos que, a su vez, viven con jubilaciones mínimas.
¿Qué se puede hacer?
Ante este escenario, las familias que logran sostener la crianza suelen implementar estrategias concretas: compras colectivas, trueque de ropa, maximización del uso de becas escolares y, sobre todo, una redistribución extrema del tiempo de cuidado entre la pareja y la red familiar.
Sin embargo, estas soluciones caseras tienen un límite. Cuando la canasta de crianza supera sistemáticamente el 60-70% de los ingresos familiares, aparece lo que los economistas llaman "pobreza infantil estructural", un fenómeno que ya afecta a más de 6 de cada 10 chicos en el país según los mismos datos de la UCA.
La próxima vez que escuches que "los chicos son caros", recordá que no se trata de un capricho. Es la cuenta que nadie quiere mirar de frente pero que determina el futuro demográfico de toda una sociedad.