Economía

La canasta de crianza subió 1,9% en junio: cuánto se necesita para mantener a un hijo

Según los últimos datos del INDEC, la canasta de crianza que mide el costo de criar niños de 0 a 12 años aumentó hasta 1,9% en junio. Incluye tanto bienes y servicios como el valor de las tareas de cuidado. Te contamos los montos actualizados por edad.

Publicado el 16 de julio de 2026, 16:40 hs

Gráfico de la canasta de crianza con montos mensuales por edad de niños en Argentina
Ámbito — Economía

La canasta de crianza, ese indicador que el INDEC publica mensualmente para medir cuánto cuesta realmente mantener a un hijo en Argentina, volvió a subir en junio. Según los datos difundidos esta semana, el aumento fue de hasta 1,9% respecto al mes anterior, dependiendo de la franja etaria del chico.

Este índice no es solo una lista de pañales y leche en polvo. Tiene dos componentes bien diferenciados: por un lado, los bienes y servicios necesarios (alimentos, ropa, transporte, educación, salud), y por el otro, la valorización económica de las tareas de cuidado no remuneradas que realizan, en su mayoría, las mujeres. Es una forma de ponerle número a algo que siempre supimos: criar hijos lleva tiempo y plata.

Cuánto se necesita por edad

Para un chico de entre 0 y 1 año, el monto llegó a $341.000 mensuales en junio. En la franja de 1 a 2 años, el valor se ubicó en torno a los $360.000. A medida que crecen, los números cambian: para niños de 6 a 12 años el costo promedio ronda los $430.000 por mes.

Estos valores representan el costo total, es decir, sumando tanto lo que se gasta en cosas tangibles como el equivalente monetario de las horas dedicadas al cuidado. Si solo se mirara el componente de bienes y servicios, las cifras bajan entre un 35% y 40% según el caso.

Qué incluye realmente la canasta

El INDEC construye esta canasta a partir de la Encuesta de Gastos de los Hogares y de mediciones de tiempo dedicado al cuidado. No es un dato abstracto: refleja patrones reales de consumo de familias urbanas de todo el país. Incluye desde la canasta básica de alimentos adaptada a las necesidades infantiles hasta transporte, educación inicial, actividades recreativas y el costo de oportunidad del tiempo que alguien deja de trabajar para cuidar.

En un contexto donde la inflación acumulada del año ya supera el 20% en algunos rubros clave como alimentos, estos números no caen nada bien en los hogares con hijos. Muchas familias terminan reasignando gastos de otras áreas (salidas, ahorro, indumentaria de los adultos) para cubrir lo básico de los más chicos.

Por qué importa este indicador

Más allá del titular numérico, la canasta de crianza sirve como referencia para debates sobre políticas públicas: asignaciones familiares, licencias parentales ampliadas, subsidios o incluso en discusiones judiciales sobre cuotas alimentarias. También funciona como espejo de algo que venimos observando desde hace años: la crianza se está volviendo cada vez más cara en relación a los ingresos medios.

Si tenés hijos, probablemente estos números no te sorprendan. Lo que sí puede llamar la atención es la brecha entre lo que se gasta realmente y lo que se reconoce socialmente como “cuidado”. Ponerle un valor monetario a esas horas invisibles es, al menos, un primer paso para discutir el tema con datos en la mano.

El próximo dato se conocerá a mediados de julio y, si la tendencia inflacionaria no se modera, es probable que veamos otro aumento similar. Mientras tanto, en los barrios, en los grupos de WhatsApp de padres y en las góndolas del supermercado, la cuenta sigue sin cerrar fácil.

← Volver al blog