J.P. Morgan alerta sobre estrés en el programa financiero argentino de 2027 por polarización electoral
El banco estadounidense advirtió que las elecciones de 2025 podrían generar incertidumbre y reducir el financiamiento externo previsto, obligando al Tesoro a recurrir con mayor intensidad a compras de dólares al Banco Central.
J.P. Morgan emitió un informe en el que advierte sobre posibles tensiones en el programa financiero argentino proyectado para 2027, en caso de que la polarización electoral del año que viene complique el acceso al financiamiento externo.
Según el análisis del banco, las elecciones de medio término de 2025 podrían generar un escenario de mayor incertidumbre política que derive en una reducción de los fondos previstos por parte de inversores y organismos internacionales. Esa brecha, estiman, debería ser cubierta con mayores compras de dólares al Banco Central por parte del Tesoro.
El informe llega en un momento en que el gobierno busca consolidar el superávit fiscal y avanzar en la normalización de la economía. Para J.P. Morgan, el éxito de ese camino depende en buena medida de que se mantenga un flujo de financiamiento estable hasta el final del mandato.
"En un contexto de mayor polarización, los inversores podrían volverse más cautelosos y postergar decisiones de inversión hasta que se aclare el panorama político", sostiene el documento. Esa cautela, agregan, impactaría directamente en la capacidad del país para colocar deuda en los mercados internacionales.
Desde el equipo económico del gobierno, la advertencia fue recibida con cautela. Fuentes oficiales consultadas por este medio señalaron que el foco está puesto en seguir reduciendo la dependencia del financiamiento externo a través del superávit primario y la acumulación de reservas.
Sin embargo, analistas locales coinciden en que el año electoral siempre introduce volatilidad. En 2025 se renovará un tercio de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, lo que podría alterar el delicado equilibrio de fuerzas con el que el oficialismo viene negociando reformas clave.
El informe de J.P. Morgan también menciona el rol del Banco Central como proveedor de dólares al Tesoro. En los últimos meses, el BCRA ha estado vendiendo parte de sus reservas para cubrir necesidades del sector público. Si esa dinámica se acelera por falta de financiamiento externo, podría poner presión sobre el nivel de reservas netas.
"El programa financiero de 2027 asume un acceso fluido a los mercados. Cualquier disrupción electoral podría requerir un ajuste mayor en la política fiscal o monetaria", concluye el banco.
Desde los márgenes de la city porteña, esta advertencia no sorprende. Muchos operadores ya vienen descontando que 2025 será un año de mayor ruido político y menor apetito de los inversores extranjeros. La pregunta que queda flotando es si el actual esquema económico tiene la robustez suficiente para absorber ese shock sin desviar el rumbo.
Por ahora, el gobierno mantiene el discurso de que el ancla fiscal es innegociable. Pero como suele pasar en la Argentina, los planes a tres años siempre terminan chocando contra la realidad electoral del año siguiente.